Un joven de 26 años fue detenido en la ciudad de Apóstoles luego de ser acusado de ingresar sin autorización a la vivienda de su madre, pese a tener vigente una prohibición de acercamiento, y sustraer un teléfono celular que posteriormente vendió en el mismo barrio. El dispositivo fue recuperado por la Policía y quedó a disposición de la Justicia.
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Comisaría Tercera, quienes intervinieron tras la denuncia de una mujer de 46 años. Según manifestó, su hijo —sobre quien pesa una medida judicial dispuesta por el Juzgado Civil, Comercial, Laboral y de Familia— ingresó a su domicilio en el barrio Santa Bárbara y se llevó un celular marca Redmi.
A partir de tareas investigativas, los uniformados lograron reconstruir el recorrido del aparato y establecieron que el joven lo había comercializado dentro del mismo barrio. En ese marco, el teléfono fue secuestrado en poder de un tercero.
Finalmente, el acusado fue demorado en averiguación del hecho y permanece alojado en sede policial, a disposición del magistrado interviniente.





