El gobernador Hugo Passalacqua participó este martes en Fachinal del inicio formal de la obra de la Línea de Alta Tensión 132 kV San Isidro–Leandro N. Alem–Oberá II, un proyecto estratégico con el que la Provincia busca fortalecer la infraestructura energética, ampliar la capacidad de transporte eléctrico y acompañar el crecimiento de la demanda en la Zona Centro y otras áreas del territorio misionero.
La actividad se desarrolló en el sector del obrador, donde ya se ejecutaron varias bases y otras continúan en etapa constructiva. Durante la recorrida, el mandatario observó los primeros avances junto al equipo técnico y accedió a una presentación detallada del emprendimiento, que incluyó el trazado completo, planos y la planificación de las distintas fases previstas para su ejecución.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que se trata de una intervención de alto impacto para el sistema energético, no solo por su alcance territorial, sino también por el alivio que generará sobre una red que en la actualidad muestra limitaciones para responder a la expansión industrial, comercial y poblacional en buena parte del centro de Misiones.

En ese contexto, Passalacqua destacó el valor estructural de la iniciativa y sostuvo que “esto es una inversión que muchas veces no se ve porque está abajo de la tierra, pero es inversión de los misioneros que significa un progreso para la Zona Centro y toda la provincia”. En la misma línea, afirmó que la obra “permite dinamizar y genera la posibilidad de radicar industrias”, al vincular la mejora energética con el desarrollo productivo y la generación de oportunidades.
El gobernador también remarcó el efecto que tendrá sobre el empleo y la actividad regional. Según expresó, además de garantizar mayor disponibilidad de energía, el proyecto “generará empleo y trabajo para toda esta zona de San Javier hasta Oberá”, en una franja de la provincia que definió como altamente demandante en términos de consumo eléctrico por su perfil industrial.
La ejecución contempla una inversión de 72 millones de dólares, financiada mediante un crédito de la Corporación Andina de Fomento, y un plazo estimado de dos años. En términos técnicos, el plan incluye la ampliación de las estaciones transformadoras San Isidro y Oberá II, la construcción de una nueva estación transformadora en Leandro N. Alem y la puesta en funcionamiento de 116 kilómetros de línea aérea de alta tensión.
De acuerdo con la información brindada durante la visita, el tendido se dividirá en dos tramos. Uno de 80 kilómetros de doble terna entre San Isidro y Leandro N. Alem, y otro de 36 kilómetros de simple terna entre Alem y Oberá, con previsión para una futura expansión. El esquema fue diseñado para transportar mayores volúmenes de energía, con menores pérdidas y más estabilidad en el sistema regional.
El ministro de Energía, Paolo Quintana, explicó que el alcance social y económico del emprendimiento será amplio. “Contempla más de 300 mil beneficiarios entre directos e indirectos”, señaló, al tiempo que vinculó la obra con una mejora integral en las condiciones para el desarrollo económico. En ese sentido, consideró que su puesta en marcha permitirá “la dinamización de la economía regional”, tanto por el movimiento laboral que genera una infraestructura de estas características como por la posibilidad de atraer nuevas inversiones privadas.
El funcionario subrayó además que la intervención responde a una necesidad de larga data en el centro provincial. Según indicó, “esta obra va a permitir subsanar una necesidad que tenemos en la Zona Centro” y brindará “un margen de 20 años en lo que es demanda energética”. Para Quintana, ese horizonte representa una planificación de largo plazo que permitirá a la provincia anticiparse a futuros cuellos de botella en el abastecimiento.
Uno de los aspectos que más se resaltó durante la presentación fue el impacto directo sobre localidades y colonias que hoy registran dificultades en la calidad del suministro. En ese punto, el ingeniero Eduardo Genessini, de la empresa Pro Obra S.A., precisó que la infraestructura incluirá “más de 600 estructuras” y tendrá un efecto concreto en la confiabilidad del servicio en distintas zonas del interior.
“Esto va a significar aliviar, mejorar la calidad o aumentar la disponibilidad de energía en la zona de Leandro N. Alem, San Javier, Oberá, Itacaruaré y todas las colonias aledañas”, sostuvo el profesional. A su vez, advirtió que muchas de esas áreas hoy enfrentan un servicio “poco eficiente” que termina afectando el funcionamiento de sectores productivos clave, entre ellos aserraderos, secaderos de yerba y té, talleres y otros establecimientos vinculados a la economía regional.
La mejora energética, en ese marco, aparece como una condición necesaria para sostener el entramado económico de una de las regiones con mayor actividad industrial dentro de Misiones. La expectativa oficial es que, con mayor estabilidad y disponibilidad, también se consoliden condiciones más favorables para la radicación de nuevas empresas.

El proyecto prevé, además, la incorporación futura de nuevas fuentes de generación renovable impulsadas por la provincia, lo que amplía su valor estratégico más allá de la respuesta inmediata a la demanda. Según se informó, el impacto alcanzará a más de 100 mil familias, con mejoras en la calidad del servicio y en la capacidad de abastecimiento en la zona central del territorio misionero.
En paralelo, otro de los ejes destacados fue el laboral. La obra contará con tres obradores ubicados en Fachinal, Cerro Azul y Leandro N. Alem, lo que permitirá distribuir frentes de trabajo y optimizar la logística. A la vez, se estimó que más del 80% de la mano de obra será local, con participación de trabajadores provenientes de los municipios atravesados por la traza.
Desde el punto de vista técnico, la línea será ejecutada con postes de hormigón armado en configuración de doble terna coplanar vertical, conductor de aluminio-acero de 300/50 mm² y cable de guardia OPGW de 24 fibras ópticas. Las estructuras estarán asentadas sobre macizos de hormigón simple, salvo en situaciones especiales, mientras que las estaciones transformadoras operarán en niveles de 132/33/13,2 kV.
La primera etapa, correspondiente al tramo hasta Leandro N. Alem, tiene como fecha estimada de finalización marzo de 2027. Si se cumplen los plazos previstos, la Provincia habrá dado un paso decisivo para robustecer su red eléctrica en uno de los corredores con mayor crecimiento productivo y poblacional de los últimos años.
En la recorrida también estuvieron presentes el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán; el ingeniero Guillermo Reta, de Ingar S.A.; además de otros técnicos, profesionales y operarios que forman parte de la ejecución.







