En el marco de Semana Santa, período en el que aumenta significativamente el consumo de pescados y productos de la pesca en todo el país, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) reforzó sus acciones de control y brindó una serie de recomendaciones destinadas a garantizar un consumo seguro y prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
Desde el organismo explicaron que los establecimientos habilitados cumplen con las condiciones higiénico-sanitarias exigidas y son sometidos a controles oficiales a lo largo de toda la cadena productiva, desde la captura o producción hasta la comercialización de los productos en pescaderías y comercios.
En estas fechas, en las que muchas familias argentinas incorporan el pescado como protagonista de sus mesas, las autoridades remarcaron la importancia de prestar especial atención a las condiciones de compra, conservación y manipulación de los alimentos, con el objetivo de evitar riesgos para la salud.
Entre las principales recomendaciones, el SENASA indicó que los pescados y mariscos deben adquirirse únicamente en comercios habilitados. Además, se aconseja verificar que los productos frescos se encuentren correctamente conservados sobre hielo o en equipos de refrigeración adecuados.
En el caso de los productos congelados, el organismo señaló que deben encontrarse completamente duros al momento de la compra y sin signos de descongelamiento previo, ya que esto podría comprometer su calidad e inocuidad.
También es importante reconocer las características de frescura del pescado. Un producto apto para el consumo presenta ojos brillantes y salientes, carne firme y elástica, y un olor suave característico.
Por el contrario, los olores intensos o desagradables pueden ser una señal de deterioro del alimento, por lo que se recomienda evitar su compra para prevenir posibles intoxicaciones alimentarias.
Una vez adquirido el producto, el SENASA recomienda mantener la cadena de frío durante el traslado al hogar, refrigerarlo hasta su preparación y evitar el contacto entre alimentos crudos y cocidos. Además, recordó que Semana Santa también representa una oportunidad para revalorizar prácticas tradicionales vinculadas al consumo de pescado, combinando cultura, nutrición y encuentro familiar.








