Rosanna Toraglio
Periodista-BioPsicoTerapeuta
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Existe una herramienta que ya muchos la utilizan porque podés aplicarla en cualquier momento estés donde estés, porque con unos minutos que le dediques puedes desbloquear eso que te está frenando el camino. Se trata del Tapping o EFT (Técnicas de Liberación Emocional).
Son golpecitos que te das con los dedos índice y mayor en puntos de la cabeza, rostro, pecho y canto de las manos para gestionar miedos, ansiedad, estrés, dolores físicos como las cefaleas o contracturas y hasta sirven para cambiar patrones de conducta.
El secreto de la efectividad está en la concentración del mantra sanador o de reemplazo. Crear frases para decirlas mientras das los golpecitos. Es como un despertar del cerebro, como cambiar el foco de lo que piensas, como darle un detox a esos pensamientos repetitivos que tanto daño nos hacen cuando son intensos y negativos.
Se basa en la medicina china, actuando sobre los mismos meridianos energéticos que la acupuntura, pero sin agujas.
¿Cómo funciona?
Se identifican pensamientos negativos, se respira profundo y se dan golpecitos en las sienes, debajo de los ojos, nariz, mentón, clavícula, axila y coronilla.
Aunque nos preguntamos cómo puede ser que dando golpecitos quitemos eso nos está molestando y la respuesta hoy es que esos toques suaves envían señales al cerebro, indicando que no hay peligro real y eso reduce la sensación de estrés.
Lo cierto es que solamente con los toquecitos no basta, tenemos que pensar en el problema y al mismo tiempo dar en voz alta la solución como, “todo está bien aquí y ahora”, “en este momento estoy a salvo, no tengo nada que temer” y continuar mientras los toques van cambiando de lugar a otros puntos energéticos.
Estamos frente a una combinación de herramientas como la medicina china que es la que conoce dónde tenemos esos puntos que son claves, la psicología y nuestra propia percepción.
Al soltar la preocupación, todo el cuerpo se relaja y podemos continuar con nuestras tareas.
Cambios de programas
En este punto debemos tener en cuenta que se trata de una técnica que calma, que desbloquea, que nos saca de un foco para llevarnos a otro que nos da seguridad, pero no ofrece una solución de fondo que requiere de un análisis más profundo de cada situación.
Esta técnica nos aproxima a esa sensación de placer, de relajación que necesitamos para poder bajar los niveles de tensión, de pensamientos rumiantes que nos mantienen en estado de alerta casi permanente y que si no lo bajamos nos lleva a padecer otras afecciones.
Aunque no tengas pensamientos rumiantes, sí tienes preocupaciones que están provocando dolor de cabeza, de huesos, malestar en el vientre, y va a avanzando a la piel, a distintos órganos internos, incluso vamos tensando músculos casi sin darnos cuenta.
Un primer paso es respirar profundo, detenernos para mirar esa preocupación del momento, preguntarnos qué sentimos y armar afirmaciones como: “Aunque siento inseguridad, acepto cómo me siento y elijo valorar mi valía”. “Me acepto profunda y completamente, tal como soy”. “Soy capaz de enfrentar cualquier desafío”.
Si deseamos cambiar la percepción sobre el dinero: “El dinero llega a mí de forma abundante y creciente”. “Soy un imán que atrae felicidad, abundancia y paz”. “Confío en mis habilidades y conocimientos”. “Estoy abierto a nuevas oportunidades de éxito”.
También podemos despertar con los golpecitos diciendo: “Hoy elijo tener un buen día y dar lo mejor de mí”. “Tengo el poder de crear la realidad que deseo”. “Me abro a recibir experiencias positivas hoy”. Hay quienes reniegan de las afirmaciones, pero la repetición ayuda a cambiar creencias y reemplazar programas. Haz la prueba durante 21 días.








