La crisis presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales ya tiene consecuencias concretas en Misiones, remarcó el decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Horacio Simes, durante una entrevista en FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde detalló las medidas de ajuste que debieron aplicar para sostener el funcionamiento institucional.
“En general nosotros hemos debido ajustar en todas nuestras áreas”, afirmó Simes y ejemplificó que uno de los sectores más afectados es el de asistencia estudiantil. “El servicio de comedor ha sido quizás el que más se ha resentido, porque hemos dejado de brindar el servicio de la cena y hemos restringido a la mitad las becas de almuerzo”, señaló.
El decano indicó que los recortes también alcanzaron otros servicios esenciales. “Hemos disminuido el servicio de limpieza, de fotocopiadoras, y los viáticos para la participación de docentes en congresos y eventos científicos”, explicó.
A pesar de este escenario, aseguró que las actividades académicas continúan con el mismo compromiso institucional. “Seguimos trabajando con el mismo compromiso. Hemos iniciado con algunos días de paro, pero intentamos que el impacto en los estudiantes sea lo menor posible”, remarcó.
Salarios y pérdida de docentes
Con respecto al deterioro del salario del personal universitario, aseguró que la pérdida del poder adquisitivo afecta tanto a docentes como a trabajadores no docentes. “Estamos en el orden del 50% de pérdida del poder adquisitivo de los salarios docentes y no docentes”, afirmó. Y agregó que esta situación ya comienza a tener consecuencias en el plantel académico: “Hemos tenido docentes que han abandonado la actividad académica”.
En ese sentido, advirtió sobre el impacto que esto genera en el sistema educativo. “Cuando un docente universitario abandona la actividad académica no solo perdemos todo lo que ha trabajado en investigación y extensión, sino también un recurso muy comprometido con la formación de nuestros estudiantes”, sostuvo.
Obras paralizadas y programas suspendidos
La falta de financiamiento también afecta la infraestructura universitaria. Simes explicó que varias obras en el campus se encuentran detenidas debido a la paralización de programas nacionales.
“Los programas especiales dirigidos a infraestructura, inversión tecnológica y actividades de vinculación se han reducido a cero”, señaló. Como consecuencia, “obras importantes que se pueden ver en el campus universitario hoy están paralizadas”.
Además, indicó que también se frenaron procesos clave del sistema científico, como la categorización de investigadores y el avance de nuevas propuestas académicas.
Finalmente, reiteró la necesidad de encontrar soluciones a través del diálogo. “Lo que menos queremos es deteriorar una institución tan importante y afectar a los principales beneficiarios, que son los estudiantes y la sociedad en su conjunto”, concluyó.




