La imprudencia de cada día fue nuevamente protagonista anoche en un siniestro vial ocurrido sobre la ruta provincial 103 y dejó a un menor de 14 años, quien conducía una de las motos, con varias fracturas, mientras que el otro motociclista, de 18, terminó con una mano amputada.
El hecho ocurrió pasadas las 21 de este miércoles a unos 500 metros del puente sobre el arroyo Acaraguá, en jurisdicción de Villa Bonita.
En ese lugar, una motocicleta Mondial 150cc., conducida por el adolescente, quien iba en compañía de su hermano de 15 años, impactó contra otra moto Zanella de 150 cilindradas, al mando de un joven de 18, que se desplazaba en sentido contrario por la ruta mencionada.
A raíz del impacto, los tres involucrados cayeron al asfalto, fueron asistidos y trasladados en ambulancia al Hospital SAMIC de Oberá. Allí se constató que el conductor de 14 años presentaba graves lesiones, entre ellas en el fémur izquierdo, tibia y peroné, además de una lesión en el codo izquierdo y laceración esplénica. Fue derivado a Posadas para intervención quirúrgica.
En tanto, el conductor de la otra motocicleta resultó con una lesión en el pie izquierdo y otra de extrema gravedad que derivó en la amputación de su mano izquierda. Mientras que el otro menor, de 15 años, resultó con lesiones leves.
En el lugar trabajó personal de la Comisaría de Villa Bonita, dependiente de la Unidad Regional II y Científica, quienes realizaron las pericias correspondientes para establecer las circunstancias del hecho.
Irresponsabilidad
Pasaron pocas horas del choque, las sensaciones de lo ocurrido son recientes, pero para los protagonistas las heridas mentales y físicas quedarán marcadas por siempre. En este apartado aparece la pregunta: ¿qué padres irresponsables dan permiso y otorgan a un menor de 14 años una motocicleta de 150 cilindradas, a altas horas de la noche, sobre una ruta provincial? La respuesta que aparece habitualmente es: “es cultural”, “en el interior es normal”, “fue un accidente”, etc.
Sin embargo, surge la réplica: quién puede responder a la víctima que perdió una mano y quedará incapacitado por el resto de su vida o al propio menor de 14 años con lesiones graves y tal vez aterrado en este momento tras el accidente.





