Los jueces del Tribunal Penal 1, Gustavo Arnaldo Bernie, presidente, y los vocales Miguel Mattos y Juan Carlos Sosa, ambos por subrogancia, ordenaron este viernes la detención del hombre acusado de abuso sexual contra su hija de cinco años, luego de que no se presentara a la audiencia prevista en el marco del juicio.
Según se informó en la sala, el imputado se encuentra internado en una clínica posadeña. Ante su ausencia, los jueces dispusieron que la Policía constate su presencia en el centro de salud y que permanezca detenido bajo custodia mientras continúe allí. Además, ordenaron que intervenga el Cuerpo Médico Forense para evaluar su estado de salud y determinar si está en condiciones de afrontar el proceso.
La decisión fue adoptada tras una mañana marcada por tensiones procesales y cambios en la estrategia defensiva.
En paralelo, se confirmó que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último planteo que quedaba pendiente contra la realización de este juicio.
El recurso había sido presentado por el abogado Eduardo Paredes, quien había solicitado la anulación de la decisión del Superior Tribunal de Justicia que dejó sin efecto la absolución dictada en el juicio anterior y ordenó la realización de este nuevo debate. Con el rechazo del planteo, quedó firme la resolución que dispuso la repetición del juicio oral.
La jornada también estuvo atravesada por nuevas modificaciones en la defensa técnica del acusado. Al inicio de la audiencia, ante la ausencia de los abogados defensores, el Tribunal ordenó que fueran citados para que comparecieran. Una hora después del horario previsto se presentó la abogada Florencia Romero, quien no pudo explicar la ausencia de su cliente ni brindar precisiones sobre su situación médica.
Posteriormente, Romero -quien había asumido en reemplazo de María Laura Alvarenga- renunció a la defensa. Ahora, el único defensor que quedaría en la causa es Mauricio Vergara, quien sustituye a Eduardo Paredes.
El acusado enfrenta cargos por abuso sexual sin acceso carnal, agravado por el vínculo y por configurar un sometimiento gravemente ultrajante, en concurso real, en perjuicio de su hija de cinco años. El actual debate es el segundo juicio, luego de que el Superior Tribunal de Justicia anulara la absolución dictada en el primero.
Con la orden de detención, la intervención del Cuerpo Médico Forense y los cambios en la defensa, el proceso ingresa en una etapa de alta tensión, mientras el Tribunal busca garantizar la continuidad del juicio.




