Dra. Marcela Campias – Whatapp: 3764413607
Av. Tambor de Tacuarí 332
Rubén tiene 42 años y está de vacaciones. “Disfruto de un estilo de vida diferente, como más productos envasados, comida rápida y tomo gaseosas a diario. No tomo casi agua”, y reconoce que estuvo más sedentario.
Comúnmente su día está lleno de otras actividades como gimnasio y caminatas. De pronto, aparece un dolor abdominal intenso.
El dolor no se localizaba en un solo lugar, pero era muy intenso. No cedía con nada. Fue a la guardia, lo revisaron e hicieron análisis. Aparecen oxalatos de calcio en orina, conocido como arenilla. El doctor dio las indicaciones del caso y pronto estuvo bien, pero ¿qué sucedió para que esto ocurra?
El mecanismo de depuración renal necesita agua pura y cristalina a diario, en cantidades básicas, un mínimo de 30 ml por kilo de peso para hacer una cuenta sencilla.
La actividad física genera un hábito dentro del proceso circulatorio, a menor movimiento y más disfrute sentado, aunque no parezca, afecta la depuración.
Sumados, el calor, más transpiración y menos líquido para los riñones, el tipo de alimentos, muchas veces harinas y azúcares fuera de lo habitual. Las gaseosas, alcohol, sedentarismo: una mezcla de situaciones que lo llevaron a tener una depuración renal deficiente.
Es muy importante como medida número uno es que, si no se está seguro del origen del dolor y fiebre, no medicar. A veces enmascaramos el síntoma y su evolución.
Es bueno tomar agua de a poco, utilizar compresas con agua y vinagre de manzana en axilas, abdomen o frente, para bajar la fiebre y ver la evolución.
A veces ocasiona síntomas gastrointestinales como diarrea o vómitos, consultar con el médico y luego medicar si fuera necesario. La orina nos da señales como, menos cantidad, más oscura, pica, molesta.
Síntomas principales: dolor agudo, generalmente en el costado, la espalda, la parte baja del abdomen o la ingle. A menudo se describe como un dolor en oleadas.
Alteraciones en la orina: orina color rosado, rojo o café, dificultad al orinar.
Síntomas gastrointestinales: náuseas, vómitos y, a veces, molestias estomacales.
Infección: fiebre y escalofríos si la arenilla provoca una infección urinaria.
No gaseosas, menos las bebidas isotónicas, si gustan las hierbas malva o cúrcuma son antiinflamatorias.
Suspender proteínas como huevo, carne, leche y derivados; consumir frutas y verduras.
Baños de asiento o pileta hace muy bien, ayudan a descongestionar y movimiento, lo más posible. Si persisten las molestias no dejarse estar y consultar al médico.







