Durante febrero y marzo de 2026 se producirán dos fenómenos astronómicos de gran impacto visual a nivel global: un eclipse solar anular y un eclipse total de Luna. Sin embargo, pese a las imágenes que circulan en redes sociales, ninguno de los dos podrá observarse en su totalidad desde la Argentina, según explicaron especialistas consultados.
El eclipse solar anular ocurrirá el 17 de febrero, mientras que el eclipse total de Luna tendrá lugar el 3 de marzo, ambos dentro de lo que se conoce como una temporada de eclipses. En el país, solo se registrarán fases parciales y con condiciones poco favorables, especialmente en regiones extremas.
El “anillo de fuego” no será visible en Argentina
Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol. En el caso del eclipse anular, el disco lunar no cubre por completo al Sol y deja visible un característico anillo luminoso, conocido popularmente como “anillo de fuego”.
Según explicó Guillermo Bosch, astrónomo y director del Planetario de la Universidad Nacional de La Plata, la anularidad no podrá verse desde ningún punto del territorio argentino. “El lugar de mejor visibilidad es el continente antártico, del lado de las costas que miran hacia Australia. Es realmente imposible ver la anularidad desde Argentina”, señaló.
La fase anular durará apenas dos minutos, de acuerdo con datos del Servicio de Hidrografía Naval. En tanto, la fase parcial, cuando la Luna cubre solo una porción del Sol, será visible de manera muy limitada desde el extremo sur del país.
En términos concretos, el astrónomo Eduardo Fernández Lajús, investigador independiente del Conicet, detalló que:
- En Río Gallegos, el oscurecimiento será de apenas 0,2 %, con el Sol a solo 6 grados sobre el horizonte.
- En Ushuaia, alcanzará un 3,3 %, con el Sol a 7,5 grados.
- Solo en la Base Antártica Belgrano II el oscurecimiento llegará al 50 %, con el Sol a 20 grados de altura.
A nivel mundial, apenas el 2,17 % de la población podrá observar alguna fase del eclipse, según cálculos del sitio Time and Date.
Bosch recordó que los eclipses solares son eventos poco frecuentes en un mismo lugar: “En promedio, la posibilidad de ver un eclipse solar en una ciudad es una cada 300 años. Por eso mucha gente viaja miles de kilómetros para presenciarlos”.
Eclipse total de Luna: una “luna de sangre” casi invisible en el país
El 3 de marzo se producirá un eclipse total de Luna, fenómeno que ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre el satélite natural. Durante la fase total, la Luna adquiere un tono rojizo, conocido como “luna de sangre”.
La NASA explica que este color se debe a que la luz solar que logra llegar a la Luna es filtrada por la atmósfera terrestre. “Es como si todos los amaneceres y atardeceres del mundo se proyectaran sobre la Luna”, señala la agencia.
El evento completo durará casi 5 horas y 40 minutos, pero solo podrá verse de principio a fin en regiones como Oceanía, Asia oriental, parte de América del Norte y Siberia oriental.
En Argentina, las condiciones vuelven a ser desfavorables. “Solamente se verá el comienzo de la fase parcial en el extremo noroeste del país, en Jujuy, Salta y Catamarca”, explicó Bosch. A esto se suma una dificultad adicional: la Luna estará muy baja en el horizonte al momento de ponerse, lo que complica la observación debido a la presencia de la cordillera de los Andes.
A diferencia de los eclipses solares, los lunares son más frecuentes. “La estadística indica que un observador en un lugar fijo de la Tierra puede ver un eclipse total de Luna cada dos años y medio o tres”, precisó Fernández Lajús.
Temporada de eclipses: por qué ocurren dos seguidos
Ambos fenómenos se producen dentro de una temporada de eclipses, un período que se repite aproximadamente cada seis meses, cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean cerca de los llamados nodos lunares.
Según explica la NASA, cada temporada dura cerca de 35 días y es el único momento del año en el que pueden producirse eclipses. Si el Sol y la Luna están cerca del mismo nodo, ocurre un eclipse solar; si están en nodos opuestos, se produce un eclipse lunar.
La dinámica orbital permite que, en cuestión de semanas, se registren dos eclipses consecutivos —uno de Sol y otro de Luna— e incluso, en algunos casos, un tercero. En 2026 habrá dos temporadas de eclipses: la primera entre febrero y marzo, y la segunda en agosto.
Así, aunque las imágenes espectaculares del “anillo de fuego” y la “luna de sangre” despierten expectativa, los especialistas coinciden: desde Argentina, esta temporada de eclipses ofrecerá solo vistas parciales y muy limitadas.





