La media sanción de la Ley de Modernización Laboral incorpora de manera explícita el banco de horas al marco legal, un instrumento que en el sector de estaciones de servicio resulta estratégico por la dinámica operativa permanente y los picos estacionales de demanda.
Hasta ahora, muchas bocas de expendio implementaban esquemas de compensación de horas mediante acuerdos internos que luego podían derivar en conflictos judiciales vinculados al pago de horas extras. Con la reforma, esa práctica queda formalizada, con pautas definidas y la exigencia de consentimiento del trabajador.
El rubro presenta particularidades que explican la relevancia de la medida. Las guardias nocturnas, los fines de semana largos, las temporadas turísticas y las fluctuaciones en el consumo obligan a ajustar plantillas y redistribuir jornadas sin afectar la atención al público.
En ese contexto, el abogado asesor de Estaciones de Servicio, Francisco Berdaguer, sostuvo que la reforma “positiviza y blanquea una situación que ya se venía implementando”.
Según explicó a Surtidores, numerosos acuerdos sobre compensación de horas se realizaban de manera informal, lo que generaba controversias posteriores. “Con esta reforma se pone blanco sobre negro y se regula esta posibilidad, siempre con consentimiento”, afirmó.
El sistema habilita compensar excesos de jornada en determinados períodos con reducciones en otros, dentro de los límites legales y convencionales. Para los empresarios del sector, implica contar con una herramienta prevista por ley que ordena la planificación de costos laborales y brinda respaldo ante eventuales reclamos.
Berdaguer también aclaró que la norma rige hacia adelante: los contratos vigentes mantienen sus derechos adquiridos, pero cualquier despido posterior a la entrada en vigencia quedará alcanzado por el nuevo régimen. Esa precisión, indicó, evita interpretaciones contradictorias sobre qué normativa corresponde aplicar.
Para el sector, el punto central es la previsibilidad. “Se ordenan criterios, se transparentan mecanismos que ya existían en la práctica y se establecen parámetros más objetivos. Para una actividad que necesita organizar turnos y costos con precisión, contar con reglas claras es fundamental”, concluyó.
Fuente: surtidores.com.ar




