La fisonomía de la bahía El Brete, en la capital provincial, se vio alterada en los últimos días a raíz de la presencia de una “alfombra verde” que cubre una buena parte de la misma y que poco tiene que ver con los camalotes que suelen ser arrastrados desde aguas arriba en días de mucho viento o tormenta. Se trata de una proliferación de algas que demandan un esfuerzo logístico manual y mecanizado para su erradicación por parte de la Municipalidad, operativos que ya se iniciaron.
Isaac Villalba, director de Deportes Náuticos y Balnearios de la Municipalidad de Posadas, explicó a PRIMERA EDICIÓN que “esto es algo que nos sorprendió. En poco tiempo se pudo ver cómo avanzó esta vegetación en todo el sector de la bahía”. El impacto inmediato “lo sintió el calendario deportivo debido a que la primera fecha del torneo de natación en aguas abiertas tuvo que mudarse al balneario Costa Sur, mientras que el promocional de canotaje permanece bajo evaluación, a la espera de ver cómo evolucionan las tareas de limpieza”, dijo.

A diferencia de los camalotes, que flotan a la deriva, “estas algas presentan un desafío mayor por su densidad y anclaje. En el sector costero se está realizando un retiro de manera artesanal, mediante el uso de piraguas pero en las zonas de mayor profundidad la tarea se vuelve mucho más compleja. Por ese motivo, desde el municipio se están coordinando acciones con la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) con el propósito de que intervengan con maquinaria específica, que disponen”.

También remarcó Villalba que los clubes náuticos de la zona y algunos particulares también se ofrecieron a colaborar en el retiro de las algas, “probamos en algunos puntos y conseguimos sacar un poco pero la realidad es que deben utilizarse elementos especiales”.
Además de la limpieza, el foco está puesto en la investigación científica, para conocer más en detalles las características del fenómeno. Villalba comentó que “el área de Biodiversidad Regional de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la UNaM (Universidad Nacional de Misiones) está tomando muestras para analizarlas y así determinar con precisión de qué especie se trata y por qué se dio este crecimiento exponencial o se visibilizó en un lapso de tiempo acotado”.
Agregó que “el monitoreo de las costas es permanente por parte del municipio pero también necesitamos ahondar con otros profesionales en datos más específicos para ver cómo atacar esta vegetación de manera segura y teniendo en cuenta el depósito final del residuo”.
Según expertos consultados por el municipio, una hipótesis es que “la escasez de lluvias recientes, la transparencia del agua y una bajada en la cota del río permitieron que los rayos solares llegaran con más intensidad al fondo de la bahía, nutriendo la vegetación en zonas menos profundas”, comentó Villalba.






