Misiones atraviesa una nueva semana marcada por temperaturas extremas, ausencia de lluvias y un riesgo de incendios que escaló a su nivel más alto. En ese contexto, el Gobierno provincial reforzó las medidas de prevención y volvió a apelar a la responsabilidad ciudadana, mientras los pronósticos indican que el alivio podría comenzar a llegar recién hacia el miércoles, con lluvias y tormentas aisladas.
Este lunes, todo el territorio misionero continúa bajo alerta amarilla por calor extremo, con registros térmicos muy elevados y condiciones atmosféricas que favorecen la propagación del fuego. De acuerdo al índice de peligrosidad de incendios elaborado por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, el riesgo es extremo en toda la provincia, impulsado por la combinación de altas temperaturas, escasa humedad, vientos persistentes y varios días consecutivos sin precipitaciones.
Desde el Ejecutivo provincial advirtieron que este escenario exige extremar los cuidados y evitar cualquier conducta que pueda derivar en focos ígneos, tanto en áreas rurales como urbanas. El llamado apunta a no realizar quemas ni fogatas, evitar arrojar colillas o residuos encendidos y dar aviso inmediato a los servicios de emergencia ante la detección de humo o fuego, en una etapa considerada crítica para la preservación de la selva misionera y la seguridad de la población.

Cuándo vuelven las lluvias
En cuanto a las condiciones meteorológicas, la semana comenzó bajo la influencia de un sistema de alta presión que actúa como bloqueo atmosférico y mantiene el ambiente muy caluroso y seco. Para este lunes se espera nubosidad parcial, sin lluvias y con temperaturas máximas que alcanzarán los 36 grados en Posadas, mientras que los vientos del noreste podrían registrar ráfagas de hasta 40 kilómetros por hora, un factor que incrementa el peligro de incendios.
El martes se mantendría una situación similar, con otra jornada sofocante y mayormente estable. Si bien no se descartan chaparrones muy puntuales y dispersos durante la tarde, especialmente en zonas del sur y centro, los acumulados previstos serían escasos y no modificarían de manera significativa el escenario de sequedad. Las temperaturas volverán a rondar los 36 grados y la calidad del aire se mantendría en niveles regulares.
Recién hacia el miércoles comenzaría a registrarse un cambio más notorio en las condiciones del tiempo. La influencia de una vaguada sobre la región favorecería el aumento de la inestabilidad y el desarrollo de lluvias y tormentas aisladas en distintos puntos de la provincia, con mayores probabilidades en la zona norte. No obstante, se trataría de precipitaciones irregulares, con acumulados moderados, que si bien podrían aportar algo de alivio térmico, no garantizarían un descenso sostenido del riesgo de incendios.






