Chile atraviesa una de las emergencias más graves de los últimos años a raíz de los incendios forestales que afectan a distintas regiones del país. Uno de los focos más críticos se registra en la comuna de Penco, donde la localidad de Lirquén resultó la más devastada. Ante la magnitud del desastre, el Gobierno decretó el estado de catástrofe y mantiene desplegados todos los recursos disponibles para combatir el fuego.
En comunicación con PRIMERA EDICIÓN Marcelo Saucedo, un bombero posadeño radicado en Chile e integrante del Comando de Área de la provincia de Concepción, contó que el saldo hasta el momento es alarmante. “Cerca de 5.800 viviendas han sido afectadas por estos incendios. El número de víctimas hasta ahora es un saldo de 21 fallecidos y cientos de lesionados, todo en las comunas de Penco y Lirquén, que representan cerca del 90% de la comuna”, señaló.
El impacto del fuego no se limita a esa zona. Saucedo explicó que también se registraron incendios en comunas cercanas como Tomé, Florida, Quillón y Ránquil. “No es solamente la comuna como ciudad, sino toda la jurisdicción la que se ha visto afectada, en aproximadamente un 90%”, detalló el bombero, quien participa activamente en la coordinación de los operativos.
Respecto al trabajo de los equipos de emergencia, Saucedo destacó la magnitud del despliegue. “Cuando ocurren este tipo de eventos, el Sistema Nacional de Operaciones implementa un comando de áreas, en el cual participo junto a mi equipo USAR. Desde allí regulamos y canalizamos suministros, logística y recursos para el combate del incendio”, explicó. En las tareas participan Bomberos, la Armada, Carabineros, la Policía de Investigaciones, el organismo de emergencias y la CONAF, encargada del manejo de incendios forestales.
Desde su experiencia, el bombero aseguró que este episodio fue particularmente grave. “Fue totalmente diferente porque el incendio se desarrolló muy rápido. Generalmente el trabajo se da en zonas forestales y luego hay viviendas afectadas, pero esta vez el fuego avanzó en un área muy cercana a la ciudad y en dos horas se consumió el 90% de la población”, relató.
En cuanto a la situación actual, indicó que en la zona más golpeada el fuego comenzó a ceder. “En la zona cero los incendios han disminuido y ya empiezan los trabajos de reconstrucción. Pero el incendio se está trasladando a otras zonas como Quillón y Florida, donde hay muchas parcelas, quintas y pequeños poblados que siguen en riesgo”, advirtió.
Sobre el origen del siniestro, Saucedo fue cauto. “Es temprano para arrojar hipótesis. Hay muchas teorías dando vueltas, pero con más de 20 fallecidos y más de 20.000 evacuados, tiene que haber una investigación seria”, sostuvo. Y agregó: “Nosotros como bomberos primero damos la respuesta inicial y luego colaboramos con los organismos que investigan”.
Finalmente, señaló que las condiciones climáticas favorecen la propagación del fuego. “Estamos en un escenario 30-30-30: altas temperaturas, baja humedad y fuertes vientos. Hay mucha vegetación muerta y por la tarde los vientos hacen que el incendio sea imparable, al punto de que a veces los equipos también deben evacuar”, concluyó.









