El Ministerio de Economía dio un nuevo paso en el proceso de focalización y depuración de los subsidios energéticos. A través de la Disposición 2/2026, la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético aprobó el listado de indicadores patrimoniales que se utilizarán para admitir, rechazar o excluir hogares del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), creado por el Decreto 943/2025.
La medida no modifica los topes de ingresos -fijados en hasta tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo-, pero introduce un criterio clave: ya no alcanza con declarar ingresos bajos, sino que también se evaluará el patrimonio y la manifestación de capacidad económica de los hogares solicitantes.
Qué cambia
Con esta reglamentación, el Estado podrá retirar o negar subsidios a la electricidad, el gas natural y las garrafas, incluso a usuarios que cumplan formalmente con los requisitos de ingresos, si se verifica que poseen bienes o activos considerados incompatibles con la asistencia estatal.
Para ello, se habilitan cruces de información con bases de datos de ANSeS, ARCA, SINTyS y otros organismos, además de herramientas de georreferenciación y verificación patrimonial.
Qué me puede dejar fuera del subsidio
Según el anexo aprobado, quedarán excluidos del SEF los hogares en los que alguno de sus integrantes presente alguno de los siguientes indicadores de exteriorización patrimonial:
Un automóvil con hasta tres años de antigüedad, excepto en los hogares donde haya al menos una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Tres o más inmuebles registrados.
Embarcaciones de lujo.
Aeronaves.
Participación societaria o activos en empresas.
Estos criterios operan como presunciones objetivas de capacidad de pago y podrán justificar la exclusión del beneficio, independientemente del nivel de ingresos declarado.
Desde el Gobierno explicaron que el objetivo es reducir los llamados “errores de inclusión”, es decir, evitar que reciban subsidios hogares que, por su patrimonio, tendrían capacidad económica para afrontar el costo pleno de los servicios energéticos.
La disposición se enmarca en el proceso de unificación de subsidios iniciado a fines de 2025, que reemplazó el esquema anterior del RASE por el nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF).
Si bien la norma prevé instancias de revisión y reclamo, consolida un cambio de enfoque: el acceso a los subsidios ya no se define solo por el salario, sino también por la fotografía patrimonial de cada hogar.
Impacto potencial
La medida podría tener un impacto significativo en sectores medios, especialmente en regiones donde la tenencia de un vehículo relativamente nuevo o de más de una propiedad no necesariamente refleja altos ingresos, pero sí podría derivar en la pérdida de subsidios.
Con esta disposición, el Gobierno profundiza la segmentación y avanza hacia un esquema en el que los subsidios energéticos quedan reservados exclusivamente para los hogares considerados más vulnerables, bajo parámetros cada vez más estrictos.






