El Gobierno nacional aprobó un nuevo proceso productivo mínimo obligatorio para la fabricación de módulos electrónicos para vehículos en Tierra del Fuego, una decisión que endurece las condiciones para acceder y sostener los beneficios fiscales y aduaneros del régimen especial vigente en la provincia.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 17/2026 del Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Industria y Comercio, y alcanza a las empresas que producen este tipo de componentes bajo el amparo de la Ley 19.640, que otorga exenciones impositivas y aduaneras en el Área Aduanera Especial fueguina.
Según la resolución, el proceso aprobado tendrá carácter de “transformación sustancial”, un requisito clave para que los productos puedan ser considerados de origen fueguino y, por lo tanto, gozar de los beneficios fiscales del régimen.
El nuevo esquema establece una secuencia detallada de operaciones productivas que deberán realizarse efectivamente en la provincia, incluyendo etapas de ensamblado, soldadura, programación, control de calidad, trazabilidad y verificación funcional de los módulos electrónicos.
Las empresas tendrán un plazo máximo de 180 días para adecuar sus procesos a las nuevas exigencias. Una vez vencido ese período, deberán tramitar un nuevo inicio de producción, incluso en el caso de productos que ya contaban con acreditación de origen vigente.
En los hechos, la resolución apunta a reducir esquemas de ensamblaje mínimo y a exigir mayor contenido productivo real, reforzando los controles sobre cómo y cuánto se produce dentro del Área Aduanera Especial.
La medida fue impulsada tras una presentación de la empresa Famar Fueguina S.A.U. y contó con el aval de la Provincia de Tierra del Fuego, así como de la Comisión para el Área Aduanera Especial, que prestó conformidad al nuevo proceso productivo.
También intervinieron áreas técnicas del Ministerio de Economía, que concluyeron que la secuencia de operaciones propuesta cumple con los requisitos necesarios para justificar el origen fueguino de los módulos electrónicos destinados a la industria automotriz.
Si bien la resolución tiene un alcance sectorial, se inscribe en un debate más amplio sobre el costo fiscal y los controles del régimen fueguino, al establecer reglas más precisas y exigentes para que las empresas accedan a los beneficios impositivos.
Desde ahora, no alcanzará con producir parcialmente o ensamblar componentes importados: las compañías deberán demostrar que realizan en la provincia un proceso productivo completo y verificable, bajo estándares definidos por la autoridad de aplicación.





