
A través de la campaña solidaria “Compartir nos conecta”, la empresa Obercom reunió alrededor de 3.500 kilogramos de alimentos no perecederos que por estos días son repartidos entre merenderos de distintos puntos de Misiones, que se inscribieron para ser parte de esta actividad que se llevó a cabo con la colaboración de clientes y proveedores de la firma. La tarea ya llegó a su término en la Capital del Monte, donde hubo trece inscriptos.
Richard Hultgren, gerente de Obercom, indicó que todos los años, al finalizar diciembre, buscaban realizar alguna actividad solidaria y que desde el 2020 “salíamos a repartir golosinas por los barrios. Nos juntábamos con un par de proveedores, colegas, conocidos, armábamos las bolsas y poníamos manos a la obra”. El año pasado hicieron una campaña a la que se sumó Abarca SRL. “Conseguimos un Papá Noel y recorrimos los barrios. Este año quisimos hacer algo distinto para contribuir con la comunidad y decidimos salir con la colecta solidaria a la que llamamos ‘Compartir nos conecta’”, manifestó.
En esta oportunidad, el cliente fue el motor principal. “En cada visita que hacíamos o cuando se acercaba a abonar, veíamos que pudiera contribuir con uno o dos kilogramos de alimento no perecedero, para ser destinado a los lugares que más necesitan. La empresa está haciendo mucho foco en trabajar con la comunidad, trabajar con la sociedad y empezar a devolver un poco de todo eso que ella nos aporta”, aseguró.

El proceso, paso a paso
Georgina Pereira, encargada de la campaña “Compartir nos conecta” resumió la organización del evento, el proceso de entrega y el beneplácito por los resultados obtenidos. “Partimos de la base de organizar nuestro equipo de trabajo, reuniéndonos con todas las áreas de la empresa, ya que todas estaban involucradas, desde el área técnica, la administrativa, las cajeras. Ese encuentro previo fue para ver qué pasos íbamos a seguir y cómo íbamos a llevar adelante esta campaña”.
Para llegar a los interesados, lanzaron un link y colocaron el QR en distintos puntos para que los merenderos pudieran inscribirse. “La idea no era hacer una selección, sino que todos los merenderos que se inscribieran, recibieran su caja. Así que, primero nos ocupamos de entregar la mercadería a los de Oberá, después en San Pedro y Wanda. También hubo merenderos de Puerto Iguazú, de Puerto Esperanza, de Puerto Libertad, de Leandro N. Alem y de Posadas, que se inscribieron y recibirán sus cajas, más allá que no prestamos servicio en esas localidades”, explicó.
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Desde que el técnico recibía los alimentos, ya sea si lo paraban en la calle o en el propio servicio, “iba preparando las cajas que tenía disponibles en los móviles. Los demás nos tomamos un día a la semana, por lo general los sábados, que es cuando tenemos una jornada más reducida, para hacer la discriminación de qué alimento iba en cada caja y cuántos kilogramos cabían en cada una. Fue un trabajo bastante largo, pero entre todo el equipo se pudo hacer muy bien”. De esta manera, cada merendero recibió alrededor de 100 kilogramos entre la caja destinada a la merienda como a la del almuerzo.
La ciudadanía pudo hacer el seguimiento a través de las redes sociales. Durante diciembre “publicábamos en ellas cada cosita que hacíamos: el proceso de trabajo del equipo, la recolección de nuestros técnicos. En los últimos videos encontrarán cómo compartimos la entrega con los merenderos de Oberá. En el primero, con Acción Católica, las chicas nos recibieron muy bien y nos agradecieron un montón. En el segundo, tuvimos contacto con los chicos, pudimos ver el lugar en el que estaban, un lugar bastante hecho a pulmón. La gran mayoría son sostenidos todo el año por mujeres, gracias a donaciones de sus vecinos. Algunas nos contaban que tenían donaciones de algunas empresas que por mes les llevaban algunas cajas de leche o de fideos. Tener contacto con esa realidad nos hizo ver el impacto que iba a tener esta campaña en al menos uno o dos meses que iban a poder usar estos alimentos”, expresó.








