Como es tradicional, la celebración de la bendición de las aguas se realizó con gran concurrencia de fieles en las comunidades católicas de la zona de Apóstoles. En el rito de bizantino ucraniano se desarrolló en el patio de la histórica Iglesia “San Nicolás”, a diferencia de otros años donde se llevaba a cabo sobre el cauce del arroyo Las Tunas, en la colonia del mismo nombre.
La ceremonia fue presidida por el sacerdote Antonio Royk (OSBM) -Orden de San Basilio Magno- y contó con la participación de una gran cantidad de fieles que participaron de manera entusiasta de la celebración oficiada en idioma ucraniano y en español. La Teofanía es una fiesta religiosa que se celebra el 6 de enero, popularmente llamada bendición del agua o Yordan, según explicó Gabriel Boreski, desde la comunidad ucraniana.
Indicó que su contenido cristiano está impregnado de antiguos rituales agrícolas de diversos orígenes. La víspera de la Teofanía se llama “la segunda Víspera Santa” o “La segunda Nochebuena” y, en la región Podylya, también se llama Shchedryi Vechir (Víspera generosa). Requiere de una comida más sencilla que la de Nochebuena, pero con la kutiá -trigo- como plato tradicional principal.
Está antigua costumbre de acuerdo al rito oriental, es muy especial y esperada por los ucranianos. Añadió que la ceremonia principal de la Epifanía y de acuerdo a las costumbres, consistía tradicionalmente en la solemne bendición de las aguas al aire libre, generalmente en un río o en un pozo, donde se erigía una cruz con bloques de hielo. Tras la bendición del agua, todos los presentes bebían el líquido recién bendecido por el sacerdote oficiante y todos se llevaban algo de esa agua bendita a casa para conservarla durante todo un año.
El segundo día de la Teofanía (Día de San Juan Bautista), el cabeza de familia tradicionalmente alimentaba a su ganado con el pan, la sal y el heno, que había estado dentro de la casa desde la Nochebuena, para que les durara hasta el nuevo ciclo. Tras la fiesta de la Teofanía, los párrocos visitan los hogares de los fieles y los bendicen con el agua bendita.
Este año y como es costumbre desde los primeros años de la llegada de los primeros inmigrantes ucranianos a Argentina, se celebraron divinas liturgias en las iglesias y capillas que son atendidas por los sacerdotes de Rito Bizantino-ucranio.





