La comparsa Maravilla, última campeona, ya transita la recta final hacia los carnavales de San Ignacio, con una preparación que comenzó meses atrás y que este año vuelve a mostrar el fuerte compromiso colectivo que sostiene a una de las agrupaciones más emblemáticas de la provincia.
Su presidente, Damián Canteros, explicó que el trabajo arrancó en octubre, en un contexto complejo marcado por la falta de espacios físicos y por un escenario económico cada vez más exigente. Según detalló, gran parte de los insumos necesarios para los trajes y los carros están dolarizados, lo que elevó considerablemente el presupuesto general de la comparsa.
Uno de los rubros más sensibles es el de los insumos para los trajes. Canteros detalló que “hoy un kilo de plumas amazonas está en 998 mil pesos y entran aproximadamente 250 plumas”, y precisó que cada espaldar puede llevar entre 250 y 300 unidades. Con más de 200 integrantes, el impacto económico se multiplica rápidamente.
A ese gasto se suman los costos de los carros alegóricos. Solo en telgopor , la inversión reciente superó el millón y medio de pesos, sin contar alambre, pegamentos, pintura, iluminación y otros materiales. “Es como la construcción de una casa: si gastamos tres o cuatro millones en materiales, el recurso humano ronda una suma similar”, graficó, al estimar que cada carro demanda alrededor de ocho millones y medio de pesos.

Para afrontar ese escenario, la comparsa trabaja durante todo el año con distintas actividades comunitarias. Ventas de comida, rifas y eventos solidarios permiten recaudar fondos que luego se destinan a cubrir los gastos finales. Además, existe un acompañamiento municipal que funciona como incentivo, aunque la mayor parte del esfuerzo recae en la autogestión.
Pese a las dificultades, Maravilla atraviesa un momento particular en términos de participación. Contra todo pronóstico, la inscripción se completó en apenas dos semanas y la cantidad de integrantes superó la del año pasado. Incluso, la organización debió ampliar el cupo inicial. Para ordenar el crecimiento, se implementaron acuerdos internos que regulan compromisos, derechos y cuidados del patrimonio común.
En San Ignacio participarán cinco agrupaciones, entre comparsas y murgas, lo que permitirá una dinámica más ordenada durante las noches de desfile. Canteros valoró este esquema porque ofrece descanso entre pasadas y brinda la posibilidad de disfrutar el trabajo de las otras formaciones, algo que también fortalece el espíritu del carnaval local.
El cronograma prevé dos noches departamentales, el 13 y 14 de febrero, con acceso gratuito, y una jornada provincial el lunes 16, feriado de carnaval, con una entrada general de cinco mil pesos. La decisión de cobrar se tomó luego de varios años sin costo, con el objetivo de jerarquizar los premios y reconocer la inversión y el esfuerzo de los comparseros.
Este año, Maravilla presentará la temática “Luces de Oriente”, inspirada en las tradiciones de países como China, Japón, Tailandia y Vietnam. La propuesta prioriza el respeto cultural, con trajes trabajados, telas de calidad, abundante brillo y diseños más cubiertos, en línea con el concepto elegido.
Canteros también confirmó que participará del desfile, aunque desde un rol más tranquilo. Dejó el lugar de destaque para dar espacio a nuevas generaciones, pero seguirá siendo parte desde adentro, convencido de que el carnaval no es solo organización, sino pertenencia y vivencia compartida.





