La secretaria general de ATE Misiones, Miriam López, brindó detalles sobre la situación de los trabajadores despedidos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y confirmó que este martes hubo una “reunión técnica con la abogada y los compañeros”. Además, contó que “empezaron a acercarse otros actores de la cadena productiva de la yerba mate”, preocupados por la situación de los cesanteados.
Hasta el momento son 21 despidos, aunque existen rumores de una segunda tanda de trabajadores que podrían quedar afuera del INYM: “El panorama no cambió demasiado. Hoy dos o tres compañeros más recibieron el telegrama, pero todavía no todos lo tienen”, advirtió en la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Siendo, éste, uno de los puntos más graves de la situación, pero no el único. Según la dirigente gremial, los trabajadores todavía no recibieron la notificación oficial y tampoco “los dejan ingresar”. “Es de una gravedad y una desprolijidad que nunca vi”, remarcó López. Y agregó: “Se presenta un escribano, pide documentos como si tuviera poder de policía, y les dicen que están despedidos, pero no todos recibieron la documentación”.
“Para que la abogada empiece a actuar, tenemos que tener el documento. No se puede despedir así, sin notificación”, sostuvo.
Lóez también denunció una persecución gremial contra quienes decidieron organizarse en ATE, porque “hay animosidad hacia la gente que decidió afiliarse y organizarse sindicalmente. Eso es un plus que aparece en este conflicto”, señaló.
Para la titular de ATE Misiones, el conflicto en el INYM se enmarca en una política nacional más amplia: “Esto tiene que ver con la política que lleva adelante Milei, que ya había dicho que iba a hacer desaparecer el INYM. Viene por el desmantelamiento de los organismos”, expresó.
López subrayó que el impacto no es solo laboral, sino también productivo y social. “Para los misioneros el INYM tiene un sentimiento muy especial, porque tiene que ver con la materia prima más importante de nuestra producción”, dijo, y agregó que la desregulación perjudica también a otros actores del sector yerbatero.
El conflicto, según ATE, no se limita al INYM. “Siguen apareciendo despedidos en el orden nacional”, alertó López, y mencionó el caso de un trabajador del Ministerio de Salud de la Nación, con 15 años de antigüedad, que fue despedido recientemente y ya inició acciones legales.




