Prof. Paula Vogel
Gimnasia para el Alma.
Whatsapp: 3764-414872
La bioenergética es un método terapéutico que integra el cuerpo, la mente y los procesos energéticos. Es un modo de acompañar a las personas a descubrir, tolerar y no temer sentirse vivos. ¿Cómo? Sintiendo el cuerpo, la excitación que lo recorre y reconociéndolo singular y cambiante. Al conectarnos, contener y habitar esta potencia de vivir percibimos mejor lo que deseamos y lo que no. Podríamos decir que así le damos forma a lo que sentimos, lo que queremos y hacemos. Este cuerpo nos expresa formando una actitud (controlada o expresiva) ante cada acontecimiento.
Desde que nacemos, estamos en contacto con algo: útero, familia, red social, época y cultura en la que nos ha tocado vivir, etc. Aunque nos inculcaron una cierta enemistad entre sentir, pensar y hacer, la energía vital fluye buscando integrar esas corrientes. ¿Quién soy? ¿Cómo me contacto conmigo, con el ambiente, con mis deseos?
En la ruta interactiva del vivir, atravesamos diversas circunstancias traumáticas: descuido, violencia, exceso de estímulos, ritmos vertiginosos, ausencias, pobreza, enfermedad, etc. ¿Cómo sobrevivimos hoy entonces? Formamos corazas defensivas que van bloqueando nuestra vitalidad, o bien, carecemos de límites adecuados para contener nuestros impulsos. El estrés en el que vivimos actualmente alienta estados de ansiedad, pánico, desconexión de nuestros ritmos vitales, aislamiento, desamor, renuncia. También en la ruta interactiva del vivir ocurren encuentros dulces, azarosos, erotizantes, solidarios, sorprendentes, transformadores, creativos, artísticos desaforados, alegres.
Al integrar el cuerpo, la mente, las emociones, los afectos y la sexualidad, la bioenergética como terapia posibilita reconocer ineficaces y reiterativos modos de lidiar con diversos conflictos. Revisando cómo respiramos para no sentir miedo, rabia, tristeza; cómo apretamos la garganta para guardar palabras no dichas; cómo descargamos de energía los brazos cuando nos desilusionó un amor; cómo nos desconectamos de nuestra excitación, ritmo, intimidad; cómo reprimimos una acción frente a algo que nos violentó.
Revisando cómo formamos muscular, respiratoria y emotivamente esas corazas, podemos lentamente animarnos a conectar con lo que sentimos.
Es posible participar de procesos terapéuticos en sesiones individuales y grupales. Bendiciones.








