Hace por más de tres años atrás, Néstor Fabián Pitana, dirigió su último partido como juez profesional. El oriundo de Corpus, el mejor árbitro misionero, al menos hasta el momento, dirigió dos Mundiales (Brasil 2014 y Rusia 1018), se despidió de la actividad en el partido entre Platense y Lanús en septiembre de 2022, por lo que el gran interrogante del mundo futbolero local era saber si otro comprovinciano suyo podría llegar a la elite del fútbol argentino.
En el último tiempo han aparecido varios árbitros misioneros, pero el que ha tenido un crecimiento promisorio, ya que en pocos años dirigiendo en la Liga Regional Obereña, ya tuvo participación en encuentros es torneos Regional, Federal A, Nacional e incluso estuvo de cuarto árbitro en la Liga Profesional, en el choque entre Deportivo Riestra y Lanús.
Con apenas 28 años, el obereño Mariano Agli, que dirigió el pasado sábado 20 de diciembre la final del torneo Provincial en Puerto Piray entre Nacional y Jorge Gibson Brown de Posadas y que quedó en manos de la Academia, charló con EL DEPORTIVO.
En un momento en el cual el arbitraje argentino no está pasando por su mejor momento, tener la chance cierta de contar con alguien con una excelente proyección nacional es volver a tocar en cielo con las manos, en una provincia en donde el equipo más representativo, Bartolomé Mitre, está en el tercer escalón del fútbol nacional.
En la previa de la final provincial, Agli apuntó que “la verdad que es una linda manera de cerrar el año. A uno que le encanta esto, lo del arbitraje… Gracias a Dios es la segunda final que me toca dirigir, así que estoy agradecido por la confianza que se nos brinda para estos encuentros. Creo que el trabajo de los chicos -por los asistentes- ha sido más que bueno. Ya habrá tiempo para la autocrítica y para valorar un poco todo lo realizado, pero las sensaciones son muy buenas. Así que feliz. Feliz por cada partido; por cada paso. La verdad que es algo que a uno lo llena y qué más lindo que hacerlo con amigos”, expresó el juez.
En otra parte de charla con EL DEPORTIVO, Agli fue consultado sobre si su vertiginosa carrera cono árbitro contratado por AFA se dio más rápido de lo que esperaba, a lo que respondió: “Si, estuve en el Nacional, en Primera División. La verdad que sí, podemos decir que es un ascenso rápido. La verdad es que desde que se inicio en esto. He pasado de mi liga -la Obereña-, desde la infantil, cuarta división y la primera. He pasado por todos los escalones. Entonces la verdad que ahí sí. Lo ves en lo macro, en donde hay todo un trabajo antes que te lleva a estos resultados. Así que siempre le inculco a mis colegas que se brinden, que si el objetivo de ellos es llegar lejos, se puede. Hay que trabajar, ser constantes y todo llega”, fue el mensaje esperanzador que transmitió en la charla el mejor juez misionero de la actualidad, y que estuvo a punto de dejar todo, dicen los mas cercanos, por algunas cuestiones vinculadas con su tarea y en la cual no quiere ahondar mucho, pues la idea es reorientar todos los esfuerzos para seguir con su oficio.
En el camino, al igual que sucede con los que tienen el talento necesario para destacarse en los que hacen, el árbitro obereño recordó y agradeció a quienes lo han ayudado en este difícil camino, en particular a su padre, Hugo, quien fue entrenador en Racing de Villa Svea, y le inculcó mucho.
“Agradecer a la familia. Creo que a la larga te das cuenta que están ahí. En las buenas y en las malas. Cuando son todos sonrisas y cuando también, a veces, las cosas no van tan bien, porque somos seres humanos y podemos tener un mal partido, una mala racha o sentimos que a veces no damos todo lo que podemos dar y ahí están bancándonos. Siempre fui muy agradecido con los dirigentes, los profes en cada nivel ya sea en la liga. Al presidente de la liga por las oportunidades, en el provincial en la FEMIFU, regionales y a la gente del Consejo Federal y de AFA que cuando se me designó para los partidos ya sea en lo que tuve que actuar, de principal, asistente o cuarto árbitro. Siempre cumpliendo las cosas de la mejor manera”, expresó. A la hora de personalizar los agradecimientos nombró a sus colegas, a “Juanca” Rossberg -presidente de FeMiFu-, al instructor José Kronbauer. A su esposa e hijos y sobre todo a Dios.
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Sobre las proyecciones para el nuevo año y sus deseos, Agli expresó: “Ser feliz y disfrutar de cada partido. Nunca sabemos hasta dónde podemos llegar. En cada partido, en cada lugar que he visitado me he llevado de la mejor manera con la gente que conocí, con los colegas. Hoy más allá de toda la responsabilidad, disfruto del trabajo, que es lo más lindo que hay”, continuó.
En otro tramo de la charla, Agli se refirió al momento que está viviendo el arbitraje argentino: “Yo te hablo por mí mismo. Te hablo por mi laburo. Por las cosas que me pasan a mí. Creo yo que somos colegas, apuntamos a lo mismo, a llegar lejos, como contrapunto también somos seres humanos. Somos conscientes porque está a la vista de todos de que se cometen errores, en mayor o menor medida. Más pequeños o más grandes. Creo que uno apunta a hacer las cosas lo mejor posible. Equivocarme lo menos posible, aunque tengo clarito que convivo con el error”.
Aunque resta un largo camino por recorrer, el joven juez misionero remarcó como su mayor meta: “sueño siempre con dirigir un mundial, desde que soy chiquito”. SonrÍe y agradece por la nota, quien aparece en el radar de las autoridades arbitrales de AFA y que tiene condiciones para pegar un salto importante en la difícil tarea de impartir la justicia deportiva.









