La situación económica de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) en Misiones encendió las alarmas debido a un panorama de baja capacidad operativa, recesión, alta presión fiscal y problemas en la cadena de pagos que amenazan con un incremento en los despidos y cierres de establecimientos, especialmente en el interior provincial.
Al respecto, referentes del sector, nucleados en la Confederación Económica de Misiones (CEM), lanzaron una advertencia dirigida al Gobierno nacional “para que implementen medidas que defiendan y alivien la crítica realidad de la economía regional”.
Perspectivas sombrías
La magnitud de la crisis quedó al descubierto en una reciente encuesta de la CEM, cuyos resultados fueron detallados por Luis Steffen, presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Turismo, Producción y Servicios de Libertador General San Martín (LGSM) y vicepresidente segundo de la CEM, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.
Steffen reveló un dato desolador: “Ocho de cada diez empresas misioneras están trabajando muy por debajo de su nivel de capacidad productiva”.
Al respecto, explicó que “esto representa un alto porcentaje en relación a lo que debería registrarse normalmente. Deberíamos estar operando en un 80% de la capacidad, pero hoy, dentro de ese rango hay solamente dos empresas de cada diez. Es un porcentaje muy bajo”, lamentó.
Según estos datos, la perspectiva a corto plazo es sombría, ya que el paso del tiempo solo agrava la coyuntura. “La recesión general, combinada con un tipo de dólar que ya no favorece la capacidad de exportación de las economías regionales como sucedía antes, y los altos impuestos, configuran una sumatoria de problemáticas” que, según advirtió, “podría derivar en cierres y despidos masivos”.
Cadena de pagos nula
La situación se agrava en el centro de Misiones, donde la crisis de la yerba mate está colapsando la cadena de pagos.
Cecilia Holonko, presidenta de la Cámara Regional de Industria y Comercio de Aristóbulo del Valle (CRISCAV) e integrante de la CEM, confirmó a este Diario que el sector está “en caída por el bajo flujo en la cadena de pagos” registrado en el último mes.
Detalló que la actividad yerbatera, principal motor económico de esa zona, “es la que más sufrió este año” y explicó el efecto dominó: “Los plazos de pagos a los secaderos, que eran de 120 días, están venciendo; en el caso de los cheques, muchos están siendo rechazados por falta de fondos”.
“Al no poder cumplir con el pago a los productores en tiempo y forma, se comenzó a formar una gran pelota de deudas con los demás sectores”, alertó.
Asfixia fiscal
Tanto Holonko como Steffen coincidieron en que la presión impositiva es uno de los factores más críticos que enfrentan las PyMEs.
“El fisco no espera, no da tregua. Se trata de cumplir con todo, pero se ajusta mucho para pagar sueldos y juntar lo necesario para abonar aportes, percepciones, etc.”, lamentó Holonko.
Steffen, por su parte, señaló que se trata de un “problema grave” que se discute desde hace tiempo sin avances concretos y Holonko añadió que las PyMEs acumulan amplios márgenes de crédito fiscal de IVA, los cuales no pueden recuperar en el corto plazo, generando un cuello financiero cada vez más difícil de sortear.
Piden intervención del Gobierno nacional
Frente a este escenario, el sector reclama acciones urgentes. Steffen sostuvo que es necesario que el Gobierno nacional impulse “medidas para defender la actividad de la economía regional”, mediante mecanismos de regulación que antes se compensaban con el valor del dólar y “que hoy no funcionan”.
Finalmente, advirtió que, sin un cambio drástico en las condiciones macroeconómicas y fiscales, “la tendencia de las PyMEs misioneras es continuar en la misma dirección, sin mejoras”, lo que -según señalan desde el sector- acelerará la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de establecimientos productivos en la provincia.





