Parque Saltos Moconá

Trekking, avistajes de animales y paseos en lancha y kayak en plena selva misionera. En el corazón del parque, los Saltos del Moconá conforman un espectáculo único en el mundo, producto de una falla geológica sobre el río Uruguay, entre las desembocaduras de los arroyos Pepirí Guazú y Yabotí (del lado Argentino), y los ríos brasileños Serapiao y Calixto.

19/05/2019 16:28

Hay que recordar que el acceso al parque siempre está sujeto al nivel del río Uruguay.

Los Saltos del Moconá son, y así debe serlo, un destino obligado de quienes deseen conocer íntegramente la tierra colorada, pero en realidad este rincón misionero es mucho más que ellos. Con una superficie de alrededor de 253.700 hectáreas, este parque provincial es parte de la reserva de la Biosfera Yabotí.

Y aquí la experiencia del visitante comienza desde que inicia el trayecto de ruta que une El Soberbio con el parque, donde estratégicamente se ubicaron miradores que regalan espectaculares vistas del río Uruguay.

Una vez dentro del parque, una alternativa es adentrarse en la naturaleza, donde con un poco de paciencia será posible divisar variadas especies de flora y fauna. Recorrer los senderos y picadas permite descubrir cómo conviven armoniosamente una espesa vegetación, con abundante presencia de helechos arborescentes, matas de tacuara y añosos árboles, en un espacio convertido en uno de los últimos refugios para la fauna representada por las grandes aves de la selva y los grandes mamíferos, como el yaguareté.

El relieve del parque es accidentado y sus laderas caen abiertamente a los valles cerrados del arroyo Yabotí y del río Uruguay, con orillas en forma de barrancas, cuyas alturas oscilan entre los 160 y 350 metros sobre el nivel del mar.

El arroyo Yabotí o Pepirí, uno de los cursos de agua más importantes que rodean este espacio provincial, posee innumerables correderas y remansos, cuyo caudal varía con las precipitaciones y que al igual que los Saltos del Moconá, alberga especies vegetales y animales únicas, asociadas a las rocas.

La finalidad del parque, además de preservar los saltos del Moconá, es conservar el ecosistema representativo de la selva misionera, como de igual manera lo hace el parque estatal del Turvo, ubicado en la margen brasileña del río Uruguay, en el estado de Río Grande del Sur.

El Gran Salto del Moconá, “El que todo lo traga”, como reza su denominación en lengua guaraní, es un cañón de 3 mil metros de largo con caídas de agua paralelas a su cauce.

Este rincón presenta un interesante abanico de actividades, canotaje por el río Uruguay, alquiler de kayaks, natación por los arroyos y hasta travesías 4×4, para los más aventurados, caminatas por la selva, avistaje de aves, safaris fotográficos y encuentros con los aborígenes para aquellos que buscan algo más tranquilo.