Psoriasis: darán turnos gratuitos para quienes tengan síntomas

Se estima que 3 de cada 10 personas con psoriasis, pueden desarrollar también artritis psoriásica, una enfermedad que afecta a las articulaciones con dolor e inflamación. Por lo tanto, para su tratamiento, resulta fundamental el trabajo en equipo de reumatólogos y dermatólogos.

13/05/2019 17:53

La Sociedad Argentina de Reumatología y la Sociedad Latinoamericana de Psoriasis (SOLAPSO) desarrollarán una campaña de detección gratuita de psoriasis y artritis psoriásica con el objetivo de concientizar, prevenir y mejorar el diagnóstico temprano.

Especialistas en reumatología y dermatología de diversos centros de Posadas, otorgarán turnos gratuitos y voluntarios para aquellos que presenten síntomas de psoriasis y artritis psoriásica, o tengan dudas acerca de su tratamiento. La asignación se realizará del 6 al 17 de mayo, llamando al 0800 222 3776, de lunes a viernes, de 9 a 14, o a través de la web: www.aepso.org. Además, la campaña cuenta con el apoyo de la Asociación para el Enfermo de Psoriasis y Artritis Psoriásica (AEPSO).

La psoriasis es una enfermedad, crónica, inflamatoria, no contagiosa que se manifiesta en forma de placas de piel enrojecida, cubiertas de escamas blanquecinas, pero que afecta mucho más que la piel. Se asocia con frecuencia a diabetes, obesidad y problemas cardiovasculares. Se estima que 3 de cada 10 personas con psoriasis también podrían desarrollar inflamación y dolor en las articulaciones, lo que se denomina ‘artritis psoriásica’, una afección que tiene que ser tratada por reumatólogos.

“La psoriasis es una enfermedad que no solamente afecta a la piel. Está asociadas a comorbilidades como por ejemplo hipertensión arterial, diabetes, obesidad, aumento de los lípidos en sangre, problemas cardiovasculares, entre otras. Por tal motivo el abordaje de esta enfermedad debe ser multidisciplinario, siendo el diagnóstico precoz fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes”, aseguró la médica dermatóloga del Hospital Madariaga, María José Corsi.

Tanto la psoriasis como la artritis psoriásica producen inflamación, pero en zonas diferentes del cuerpo. En el caso de la psoriasis, es la piel (y otros órganos) la que se inflama. En cambio, cuando se trata de artritis psoriásica, son las articulaciones periféricas (pies, manos, rodillas, tobillos) y la columna vertebral, se encuentran afectadas. Casi siempre aparece primero la psoriasis, que se manifiesta por placas de piel enrojecida cubiertas de escamas blancas que causan picazón, en codos, rodillas, cuero cabelludo y otras zonas, o con uñas que cambian de color y de grosor. La artritis psoriásica puede causar dolor, calor y enrojecimiento de las articulaciones, con rigidez (la zona afectada se siente dura y no puede moverse); dedos hinchados (“dedos en salchicha” o dactilitis), cansancio, fatiga y fiebre. También, puede manifestarse con dolor en la columna vertebral, sobretodo en región lumbar y glúteo que aumenta en reposo y obliga a los pacientes a levantarse y moverse.

“El trabajo conjunto del reumatólogo y el dermatólogo, posibilita la realización de un diagnóstico precoz de artritis psoriásica y tener un mayor control de las enfermedades asociadas a la psoriasis. La interconsulta y el trabajo en equipo, apuntan a beneficiar al paciente y mejorar su calidad de vida”, aseguró la médica del área de Reumatología del Madariaga, Zaida Noemí Bedrán.

El vicepresidente de la Sociedad Argentina de Reumatología, César Graf, destacó: “la derivación temprana al reumatólogo ha aumentado en los últimos años, pero aún debe mejorarse, por lo tanto desde la Sociedad Argentina de Reumatología estamos realizando anualmente diferentes campañas de concientización, educación médica continua y conformación de grupos de trabajo interdisciplinarios con el objeto de exponer la problemática de salud, aumentar su visualización y conocimiento en la población y las autoridades gubernamentales.” Además, aseguró: “un diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno permitirán controlar el curso de la enfermedad y así evitar un daño articular irreversible como deformaciones y/o discapacidad que conduce la enfermedad reconocida tardíamente o mal tratada”.