La “Misiones negra” que no está en los libros de historia

La cuenta la profesora e historiadora Patricia Salas, quien presentará en Catamarca un proyecto de investigación de su autoría, que ya fue presentado en Buenos Aires.

08/04/2019 17:00

LA “RUTA DE LOS NEGROS” (o de la Libertad) 1865-1870 1. Ruta de las tropas brasileñas de la Triple Alianza en la guerra con el Paraguay, ya en suelo argentino (ingreso por Santo Tomé). 2. Campamento de las divisiones afro-brasileñas en San Borja (Corrientes), desde donde desertaban y se escapaban a Misiones. 3. Asentamiento de negros de la Sierriña (San José). 4. Asentamiento de negros San Juan de la Sierra (Concepción). 5. Asentamiento de negros de San Isidro (Itacaruaré). Fuente: investigadora Patricia SalasCasi por casualidad, en plena siesta misionera y en medio de un recorrido por el Instituto Pascual Gentilini, en San José, una inhóspita línea histórica llevó a PRIMERA EDICIÓN a un lugar pocas veces nombrado, e incluso excluido de los libros de la época.

El historiador apostoleño Esteban Snihur sirvió de nexo para conocer a la profesora de Historia, de Ciencias Sociales y técnica en Ciencias Políticas Patricia Salas, quien tiene entre sus manos un tesoro histórico bajo el nombre de “Asentamientos de negros africanos y descendientes del Brasil en Misiones”.

EN ACCIÓN. Patricia Salas, en pleno trabajo de campo, en el cementerio de San Isidro.

Un proyecto de investigación que la actual profesora del Instituto Cristo Rey de Apóstoles comenzó a gestar años atrás, según relató esta misionera por adopción (nació en Alvear, Corrientes, pero desde los nueve años vive en Misiones), en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

“Comencé a perseguir la huella ‘afro’ en la constitución identitaria de la región. Sé que es un tema que puede generar polémica y voces a favor y en contra, que fue tabú por siglos, pero es un desafío que hay que asumir para conocer la verdad completa de nuestro origen”, argumentó.

Para ella, “la presencia afro en la provincia y su legado hasta la actualidad es innegable y es hora de hablar de ello, de aceptar a esa ‘Misiones negra’ que tiene mucha sabiduría para dar”.

“La presencia de comunidades de negros en el sur del territorio de la actual provincia de Misiones fue originada en asentamientos generados desde las masivas deserciones de esclavos reclutados como combatientes en la Guerra del Paraguay (Guerra de la Triple Alianza) por parte de las tropas brasileñas. Así de sencillo y a la vez contundente”, explicó.

Un poco de historia

SINGULAR ARQUITECTURA. Presente en el cementerio de San Juan de la Sierra.

Misiones aparece como un escenario donde los actores protagonistas son los guaraníes, las misiones jesuíticas y los colonizadores europeos que desde finales del siglo XIX son presentados como los que definieron la impronta cultural, social y productiva de este territorio.

Pero en la tierra colorada, como en buena parte del país, hubo comunidades de afrodescendientes que tuvieron pleno desarrollo durante el siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX.

Sin embargo, la producción historiográfica, salvo alguna referencia marginal, no registra ni otorga historicidad a la población negra en Misiones. El impacto de la inmigración europea que se inició a partir del año 1890 fue de tal magnitud cuantitativa y territorial que terminó generando en Misiones una nueva estructura productiva, económica, social y cultural.

Ese impacto de la inmigración generó desplazamientos de población hacia áreas territorialmente marginales. La población negra fue uno de esos grupos y la zona costera del río Uruguay pasó a ser el “escenario territorial” de los negros en Misiones.

Escapando en busca de libertad

Al ser consultada sobre el origen histórico de la población negra en Misiones, Patricia Salas relató que “desde la segunda mitad del siglo XVIII, el río Uruguay se convirtió en el borde territorial tras el cual se podría hallar la libertad a la esclavitud. Los conflictos de la zona oriental del río fueron el origen de una población ‘negra’ que ingresaba a la margen occidental del río Uruguay, un territorio selvático fuera del dominio y del poder blanco”.

“Durante los años transcurridos entre 1823 y 1870, esclavos negros ingresaban al territorio misionero como parte de las comitivas de comerciantes brasileños que llegaban a Trincheras de San José (actual Posadas) para comerciar con el Paraguay. Muchos de ellos huían y se quedaban asentados en la región”, explicó.

Tres puntos claves

Luego, Salas destacó que “en la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870), gran parte de las fuerzas del Brasil estaba compuesta por divisiones de negros reclutados para la guerra. Cuando cruzaban el río Uruguay, las deserciones eran masivas y la sierra central del Misiones era el lugar elegido para refugiarse. Así se dio origen a las primeras comunidades de negros en Misiones, como la de la ‘Sierriña’ de San José, la de San Juan de la Sierra y la de San Isidro”.

FOTO TESTIGO. Parte de un batallón del ejército brasileño que participó en la Guerra de la Triple Alianza.

A lo que sumó que el ingreso de población negra esclava a Misiones ya había comenzado a producirse luego de la expulsión de los jesuitas (1768), cuando los administradores civiles de los pueblos, españoles y criollos, ingresaron con sus esclavos y se fueron incorporando también a las estancias de dichos criollos en los pueblos misioneros.

Consulta reveladora

Por otra parte, en su exploración en busca de materiales de archivo, casi nulos sobre el tema en cuestión, la profesora se encontró con uno que le llamó “poderosamente” la atención: es un documento sorprendente en el que se relata la consulta que realiza “el teniente Gobernador del Departamento de Concepción consultando a sus superiores qué hacer con los negros fugitivos que cruzaban el río Uruguay e ingresaban a su Departamento, a lo que se le sugiere que fueran incorporados como parte de las milicias para defensa de la frontera con los portugueses”.

“Ese fragmento, además de ser histórico, es material de estudio y análisis, ratificando gran parte de lo expuesto en la investigación”, reseñó Salas.

Para luego esgrimir que “para ese entonces, el mestizaje ya formaba parte de la compleja sociedad de los pueblos misioneros en el período post-jesuítico. La Revolución de Mayo de 1810 y los hechos posteriores que envolvieron a la región en la guerra por la Independencia, así como incorporó a los guaraníes y criollos de los pueblos a las contiendes bélicas, seguramente incorporó también a aquella población negra, quizás ya mestizada”.

Desconocido y la vez familiar

DESCENDENCIA. La historiadora Salas junto a una afro-brasileña en pleno suelo misionero.

Por otra parte, y en medio de un respiro de pasión, luego de desentrañar parte de esta historia de Misiones prácticamente desconocida, PRIMERA EDICIÓN preguntó a la investigadora qué la llevó a desembarcar en este proyecto. La respuesta fue: “Me inspiró lo desconocido. Un día, con un amigo (en referencia a Snihur) y colega de los desafíos, de los retos de la vida, hablábamos de las culturas olvidadas, y yo le comenté que de parte de mi bisabuela paterna tenía raíces afrobrasileñas; y siempre me pregunté por qué nunca se mencionó en la historia de nuestra provincia la presencia afro, ya que también fueron parte de nuestra historiografía”.

“Creo que siempre se generó ese estigma de inferioridad hacia estas comunidades. Pese a ello, no creo que sea un lado oscuro de la historia, creo que eso es lo que hay que desinstalar, en todo caso es el lado oculto de la historia, es la otra historia, la que nos negaron. La historia tiene hoy un gran desafío: el de develar ese pasado oculto, negado, el del protagonismo que tuvieron los negros en los procesos históricos en suelo misionero”, sentenció.

Recuperar el concepto de “negro”

Por último, se puso como meta a futuro otro gran desafío: “Me gustaría, dentro del discurso histórico, recuperar el concepto de ‘negro’. Recuperar esa palabra en toda su plenitud histórica, con todo su contenido conceptual antropológico y cultural. Rescatar la palabra ‘negro’, liberarla del cerco que le puso la historia, el prejuicio y el racismo, para que finalmente sea parte protagónica de la historia de la región misionera”.

Materiales, relatos y viajes

Salas relató, con respecto a la búsqueda de materiales o fuentes de investigación, que le fue muy difícil, ya que escrituras al respecto hay muy pocas. Por ello, se abocó casi de lleno a las entrevistas y a visitar ella misma los cementerios, como así también parajes cercanos donde aún viven descendientes de estas familias.

Asimismo, rescató que los testimonios que evidencian la plena vigencia de una historia y una cultura afrodescendiente o negra en Misiones se manifiestan en un patrimonio tangible e intangible, como son los textos pioneros de la profesora Alba Etorena de Freaza, “Los indios y negros en Misiones entre 1869 y 1883”, y el material documental de Virgilio Chavannes, quien tuvo contacto con una de las últimas comunidades de afrodescendientes que habitaba en la Sierriña de San José, logrando incluso fotografiarlos a comienzos del siglo XX.

Presentado en el país

ORNAMENTACIÓN NEGRA. Cementerio del Paso, en San Isidro (Itacaruaré).

Vale resaltar que el resultado de este estudio de Patricia Salas fue presentado y publicado en las Jornadas del Grupo de Estudios Afro Latino Americanos (GEALA), en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en octubre de 2017, donde confluyeron investigadores sobre la temáticas de diversos países de América Latina y de Estados Unidos.

La investigación sobre la temática, luego de aquella presentación, continuó y lo que fue develándose fue sorprendente. Misiones hoy cuenta con una comunidad que se define como “afrodescendiente”.

En octubre próximo, Salas participará en las XVII Jornadas Interescuelas y Departamentos de Historia de la Universidad Nacional de Catamarca, donde presentará su investigación sobre “Identidad, política y cultura: la presencia de africanos y afrodescedientes en América Latina”.

Empezar a hablar

Lo investigado y relevado permite que se pueda comenzar a hablar de una ruta de los afrodescendientes en Misiones, de una cultura afrobrasileña profundamente enraizada en nuestra historia.

Descubrirla, visualizarla y reconocerla conlleva un arduo trabajo de búsqueda de fuentes documentales y testimonios materiales y orales.

Todo el territorio ofrece testimonios de una riqueza inestimable “que es necesario interpretar y valorar”, como el arte funerario de los antiguos cementerios, la arqueología en los sitios de los primitivos asentamientos, el registro de apellidos y familias de descendientes que aún siguen habitando la mismas zonas desde el siglo XIX, el registro de usos y figuras lingüísticas, entre otras huellas.

VESTIGIO PALPABLE. Cementerio de la Sierriña, en el municipio de San José.

A los oídos de Harvard

La profesora Salas recibió una invitación del reconocido investigador Alejandro de la Fuente, integrante del Instituto de Investigaciones Afro-Latinoamericanas de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), para conformar un equipo técnico de trabajo con otros investigadores del país sobre este apasionante tema.

“Fue una gran emoción y orgullo recibir la invitación. Sin embargo, el desafío es grande, hay mucho aún por develar. Exponer el tema implica atreverse a incursionar en la tragedia humana de la esclavitud vigente por siglos, del racismo y de la discriminación”, resaltó la académica.

A lo que agregó: “En Misiones, la esclavitud se asimiló a la figura del servidor o del criado en las estancias, las mujeres prestaban servicio en la cocina y los hombres negros hacían el trabajo pesado, todo este universo de producción está poco estudiado”.

“Mi desafío también es buscar que el ámbito académico de la provincia genere proyectos de puesta en valor y rescate de la historia del poblamiento negro en el territorio”, finalizó.