Detuvieron a dos policías involucrados en el robo de armas de un juzgado

La investigación corresponde al juez federal Miguel Ángel Guerrero por la presunta venta de pistolas y revólveres de dependencias del Juzgado de Instrucción 1. Los sospechosos prestaban servicio de guardias.

23/03/2019 09:14

JUZGADOS DE INSTRUCCIÓN. El allanamiento apuntó al sector de almacenamiento de armas de ambas sedes judiciales.

Desde fines de noviembre de 2018 los investigadores de Gendarmería Nacional seguían los pasos de una presunta organización dedicada a múltiples delitos, principalmente tráfico de estupefacientes y falsificación de dinero en la Zona Norte de la provincia, pero con base montada en Eldorado.

Con los primeros informes que arribaron al despacho del juez federal de esta ciudad, Miguel Ángel Guerrero, se ampliaron los recursos investigativos con la colaboración de la Procuraduría en Narcocriminalidad (PROCUNAR), la Agencia Federal de Investigaciones (AFI exSIDE) y direcciones de investigación de la Gendarmería, especialmente del Escuadrón 10 “Eldorado” y la Unidad de Investigaciones y Procedimientos Judiciales.

Escuchas telefónicas, entrecruzamientos de mensajes, seguimientos encubiertos y rastreos de celulares, además de reconocimientos y ubicación de domicilios, derivaron desde el mediodía de este viernes en la concreción de nueve procedimientos encargados a la fuerza de seguridad federal por el juez Guerrero.

Todos fueron realizados en distintos puntos de Eldorado, y permitieron la detención de dos efectivos de la Policía de Misiones que prestaban servicio exclusivo en la seguridad del Tribunal Penal 1 y en el Juzgado de Instrucción 1.

Los dos suboficiales, fueron aprehendidos e incomunicados por orden del juez Guerrero, y fue allanado a las 14 de ayer, la dependencia de depósito de los dos juzgados de Instrucción Penal, en el microcentro de Eldorado, ya que la pesquisa apuntó que de este sector fueron sustraídas varias armas de fuego y destinadas a actividades ilícitas, entre ellas de narcotráfico.

De manera paralela a estas detenciones, se produjeron otras dos aprehensiones en distintos domicilios y alcanzaron a una mujer y a un hombre, este último de 45 años y con amplio prontuario delictivo, que se había afincado hace pocos meses en Eldorado proveniente de San Antonio y Bernardo de Irigoyen, donde según fuentes consultadas se lo conocía como “Beito” en el ámbito marginal de delincuencia.

La causa hasta el momento está caratulada como “Asociación ilícita” y surgió a partir del 27 de noviembre de 2018 en que los investigadores de GN solicitaron las primeras autorizaciones al magistrado federal para que cada movimiento que realizaran en adelante no resulte impugnado o invalidado oportunamente.

El depósito de armas que fue allanado ayer contiene centenares de pistolas, revólveres, rifles y escopetas, y funciona como archivo para los dos juzgados de Instrucción Penal de Eldorado.

De acuerdo a la investigación, sin forzar puertas ni cerraduras, los dos policías destinados de manera exclusiva a prestar servicio de seguridad en el Juzgado de Instrucción 1 y el Tribunal Penal habrían sustraídas armas de fuego y facilitado a los demás sospechosos.

En el caso particular de uno de los detenidos, se pudo establecer que es uno de los tres policías provinciales destinado a la seguridad del Juzgado de Instrucción 1, cuyo titular es Roberto Horacio Saldaña. Este sospechoso tiene 40 años y es familiar directo de una funcionaria de la Justicia provincial, también de Eldorado.

El policía restante estaba destinado de manera exclusiva a las oficinas del Tribunal Penal eldoradense, de calle San Juan 1794, ubicado a pocos metros del Juzgado Federal que encabeza Miguel Ángel Guerrero.

Las mismas fuentes manifestaron que ningún juez o empleado judicial del orden provincial está involucrado en la investigación. Y que la mayoría de ellos colaboraron ayer en la labor de los efectivos de Gendarmería en el arqueo de las armas y las demás pericias ordenadas por el juez federal.

Otras voces señalaron que los robos de armamento se concretaron en horarios en que los involucrados disponían del tiempo suficiente y con las llaves para abrir el depósito.