Joner: “Fue el primer verano en muchos años sin faltante de agua”

El presidente de la Cooperativa de Servicios de Candelaria Limitada remarcó que se está trabajando en cubrir las deudas y llegar con el servicio a cada vecino.

23/03/2019 21:17

“Estamos en el buen camino”, confió el presidente de la Cooperativa de Servicios de Candelaria Limitada (COSCAL), Rudo José Joner, pues están afrontando con éxito las obligaciones económicas a las que quedaron sujetos y, además, después de mucho tiempo, pueden decir que están abasteciendo sin inconvenientes del líquido vital a la población.

“Se está trabajando bien, la COSCAL históricamente fue muy mal administrada, en gestiones anteriores se buscó la quiebra, está todo embargado por la AFIP, el edificio, los vehículos, nunca se pagaron los conceptos sociales del personal, absolutamente nada”, recordó Joner y remarcó que “asumí en abril pasado, luego de buena gestión que inició con el actual intendente, que nos apoyó en todo. Hace ya tres años que la venimos peleando y hoy la cooperativa levantó ya más de treinta embargos, con una cuenta bancaria propia, el personal cuenta con todas las cargas sociales, se hicieron recategorizaciones, nos ocupamos de lo que es indumentaria, vehículos”.

E hizo hincapié en que “después de muchos años este fue el primer verano que no hubo inconvenientes en el suministro de agua”.

“Tenemos una planta potabilizadora nueva, entregada hace un año y medio, se trabajó en mantenimiento, se sumaron nuevas redes a sentamientos y barrios que nunca tuvieron servicio de agua potable”, contó el presidente de la COSCAL, que cuenta en este momento con 5.500 socios activos.

Asimismo, subrayó que el control diario de calidad “está a cargo de un técnico y una vez al mes personal del laboratorio de SAMSA, al que se abona el servicio, efectúa exámenes exhaustivos, en domicilios particulares, cuya elección se hace en el momento, después nos mandan los informes que se comunican luego a la sociedad por los distintos medios, tenemos un agua excelente”.

“Levantamos muchísimo barrios que eran muy castigados, como El Lago y Las Perdices, los primeros, donde pasa el arroyo Garupá, que este verano no tuvieron ni un solo día de faltante”, sostuvo.

“Estamos bien, fue cuestión de trabajo, nos costó muchísimo, se lo habían llevado todo, pero estamos saliendo adelante”, confesó y adelantó que “quedan pocos vecinos a los que llegar con agua, tenemos redes para reemplazar y continuar mejorando”.