Coro y orquesta boliviano con repertorio misional

en la parroquia santos martires

24/10/2007 00:00

<p>POSADAS. El Coro y Orquesta de San Ignacio de Moxos, bajo la dirección de la paceña Raquel Maldonado Villafuerte, se encuentra en plena gira por la provincia, presentando su segundo trabajo de estudio, titulado Tras las huellas de la Loma Santa. </p><p>Luego de sendas presentaciones en San Ignacio y Puerto Iguazú, hoy a las 21 actuará en la  Parroquia Santos Mártires, de Posadas, una invitación a toda la ciudadanía con entrada libre y gratuita. </p><p>Ante una regular cantidad de gente cantaron en las Misiones Jesuíticas de San Ignacio Miní y en La Aldea Lodge de Iguazú, un complejo cuatro estrellas ubicado en las 600 hectáreas que fue inaugurado este mes.</p><p>Bajo la dirección de la paceña Raquel Maldonado Villafuerte, el coro boliviano dejó atrás una etapa inolvidable para esta agrupación beniana, con más de un centenar de conciertos en Bolivia, Argentina, Uruguay, Francia, Bélgica, Luxemburgo y España, realizados desde mediados de 2005, en los que vendió miles de copias de su anterior compacto, Tasimena ticháwapa jirásare (Ya volvió la canción del monte), contando en alrededor de 35 mil las personas que asistieron a su espectáculo. En su nuevo trabajo discográfico, el que están presentando en Misiones, están reflejadas sus últimas vivencias, que han llevado a sus máximos responsables, Raquel Maldonado y Toño Puerta, director administrativo de la Escuela de Música, a abandonar la comodidad de San Ignacio para explorar la difícil geografía moxeña en busca de antiguos manuscritos pentagramas, que han cuadruplicado el impresionante Archivo Misional de Moxos. “En canoa, en camioneta, a caballo, a pie o en avioneta, con el equipaje de campaña, pero también con tecnología básica como una computadora portátil, un escáner, una buena cámara digital y un pequeño generador eléctrico, llegamos hasta los rincones más recónditos del departamento, desafiando inclemencias meteorológicas y una naturaleza agreste que hacen de las regiones tropicales, en especial de sus selvas, un territorio hostil para el hombre”, explican los responsables de la agrupación.</p><p>Formación más reducida Para esta nueva fase, Raquel Maldonado apostó por una formación más reducida, un ensamble de 18 músicos polivalentes, incluida ella misma, que cantan, tocan varios instrumentos y bailan. Hoy están la mitad de los integrantes que utilizó en su anterior espectáculo.  </p><p>FidelidadFieles al espíritu de su fundadora, la religiosa María Jesús Echarri, nacida en la localidad española de Lekunberri, la Escuela de Música de San Ignacio de Moxos, con más de 200 alumnos, cumple esencialmente una labor social: la música es el instrumento, no el fin. “A través de ella se reivindican la identidad y la memoria de un pueblo oprimido, cuyos sueños postergados no le impiden reclamar dignidad y un lugar en el mundo, sin que su lucha cotidiana por la supervivencia, cazando, pescando y cultivando o desempeñando trabajos mal remunerados por cuenta ajena, le suman en el olvido.  </p><p>Cuando suena el Coro y Orquesta de San Ignacio de Moxos, está sonando la historia, una historia que los propios moxeños han querido conservar para posteriores generaciones” adelantaron. </p><p>El Archivo Misional de Moxos, que ya era considerado uno de los más importantes de Latinoamérica, con 2.650 páginas de música, sin contar fotocopias, antes de emprender estas expediciones. Desde entonces hasta ahora casi ha cuadruplicado esa cifra, con documentos de un valor incalculable.</p>