Piden juicio para dos imputados en el asesinato de una anciana

en el 2001 fue ultimada a martillazos

21/10/2007 00:00

<p align="justify">POSADAS. La fiscal de Instrucción 1, Amalia Spinnato, requirió esta semana la elevación a juicio de la causa por el asesinato de la anciana Ercélides Dávalos viuda de Insaurralde (79), cometido en 2001 en su vivienda de Trincheras de San José 1607, y por el cual se encuentran imputados dos jóvenes: Ricardo Omar “Kolyno” Jara (26) (condenado por otro hecho, ver recuadro) y Cecilia Rojas.</p><p align="justify">El pedido de la fiscal fue notificado a la defensa de los acusados, para que consienta la conformación del tribunal de juzgamiento o plantee cualquier oposición al respecto.</p><p align="justify">Por la brutalidad con que se llevó a cabo el crimen y el número de participantes, el caso fue caratulado homicidio calificado, delito penado con prisión o reclusión perpetua según el Código Penal.</p><p align="justify"> La investigación tuvo varias idas y vueltas y pasó por los tres juzgados de Posadas, hasta recaer en el Instrucción 2, a cargo de José Luís Rey. </p><p align="justify">En principio la policía detuvo como presuntos autores a Rojas a Jara y a una joven de apellido Vázquez. Pero posteriormente todos fueron liberados, tras un sobreseimiento dispuesto por el juez Horacio Gallardo. Esta resolución fue apelada por la fiscal Spinnato y raíz de ello el Tribunal Penal 2 dispuso nuevamente la detención del trío. Rojas y Jara fueron atrapados, pero a Vázquez nunca la encontraron.</p><p align="justify">Robo teñido de sangreLos investigadores llegaron a la conclusión que a la anciana la mataron durante un robo a su vivienda. En efecto, los policías constataron la desaparición de numerosas joyas y cerca de mil pesos. </p><p align="justify">Pero ¿acaso era necesario asesinarla?, se preguntaron, teniendo en cuenta su estado de indefensión.</p><p align="justify">Es probable que Ercélides conocía a uno de los delincuentes, y entonces estos la “silenciaron” para evitar ser delatados.</p><p align="justify">Una de las principales conjeturas indica que Vázquez, quien era vecina de la anciana, días antes del hecho se acercó a dialogar con ella para ganarse su confianza. Todo habría sido parte de un plan preparado con antelación, supuestamente por quienes hoy están detenidos.</p><p align="justify">Masacrada a golpesDespués de enviudar por segunda vez, Ercélides vivía sola en una amplia vivienda del barrio El Palomar, rodeada por un coqueto y colorido jardín. Una gata regordeta, de pelaje gris, era su compañía habitual, además de recibir las visitas de sus familiares.</p><p align="justify">Aquella mañana del 28 de julio de 2001, la micifuz se paseaba nerviosa entre las plantas. Cuando llegó Chiquita, la empleada, la observó distinta: maullaba y tenía los pelos  parados.</p><p align="justify">La vieja criada ingresó a la casa para iniciar sus labores habituales, pero se encontró con un espantoso escenario: la anciana yacía en la cocina, en medio de un salpicadero de sangre, el rostro irreconocible y  la cabeza destrozada. </p><p align="justify">Condenado</p><p align="justify">En octubre de este año, Kolyno Jara fue condenado a seis años de prisión por un robo a mano armada perpetrado el 16 de abril de 2004 en la farmacia del Sindicado de Camioneros, de donde sustrajo dinero y medicamentos.</p><p align="justify">De acuerdo a las investigaciones, volcadas en el expediente penal, Jara cometió el atraco en complicidad con Sandra Noemí Donaga (27) y Augusto Javier Méndez. La chica fue condenada a seis años de prisión y Méndez (21) a siete.</p><p align="justify">El día del hecho, en horas de la noche, un trío de jóvenes llegó a bordo de un remís a la farmacia 15 de Diciembre, perteneciente al Sindicato de Camioneros, ubicada en avenida Bustamante casi Lavalle. </p><p align="justify">Tras encañonar a la empleada se alzaron con un botín de 300 pesos y varias tabletas de psicofármacos. Los autores huyeron y fueron perseguidos por un hombre. Uno de ellos escapó a bordo de un remís, mientras que los restantes en otro que posteriormente fue interceptado por las autoridades. En el rodado iban Jara y Donaga.</p><p align="justify">Minutos más tarde, las autoridades lograron encontrar el otro automóvil y al requisarlo, encontraron el documento de identidad de uno de los asaltantes. Se le había caído sobre el asiento trasero.</p>