MelodÁ?­as que brotMelodÁ?­as que brotan de la Tierra de Agua

"Los nuñez con ruiZ guiñazu"

14/10/2007 00:00

POSADAS. (Por Pamela Elizalde). Juan Nuñez despliega su bandoneón y en los primeros acordes “La calandria” de “Don Isaco” renace. Vestida de chamamé revolotea vivaz entre la guitarra de Marcos Nuñez, el bajo de Hernán Prado y el cajón que ejecuta Chacho Ruiz Guiñazú, vuela, se posa en lo profundo del alma, de quien los escucha y la libera. Porque la música tiene el mágico don de liberar el alma, de hacerla viajar a través del tiempo y del espacio, de crear sueños y porqué no de cumplirlos. El próximo 9 de noviembre, cuando las manecillas del reloj marquen las 22, “Los Nuñez con Ruiz Guiñazú”, nueva formación integrada por los cuatro músicos,  subirán al escenario del auditórium del Instituto Montoya para presentar “Tierra de agua”, su primer disco. Editado por el sello “Los años luz” (Buenos Aires), este trabajo discográfico fue elegido como “disco del mes” por el Club del Disco, y los primeros días de noviembre estará en las disquerías del país.En una charla con PRIMERA EDICION, los hermanos Juan Ramón “Pico” y Marcos Alberto “Chavo” acompañados por su padre Juan Ramón “Moncho” Nuñez, pilar fundamental en su carrera, rememoraron sus comienzos y se refirieron al nuevo grupo que conformaron, a su anhelado disco “Tierra de agua”, a sus sueños y proyectos, entre otros temas que dejaron a la vista la inconmensurable pasión por la música que tienen estos jóvenes artistas. Desde los primeros acordesEl despertar musical de los hermanos Nuñez se produjo en 1990, en Campo Viera, donde vivían. “Cuando teníamos 9 y 11 (Juan) años empezamos a escuchar chamamé y a relacionarnos con la música que venía de familia, de papá, de los tíos y de mi abuelo. Comenzamos como dúo de guitarras”, contó Marcos. Dos años más tarde, “en una reunión en Oberá, el maestro Ricardo Vuori se ofreció a enseñarme a tocar el bandoneón. Me prestó un fuelle, me dio una lección y con eso me bastó”, recordó, entre risas, Juan. Y ese fue el día en el que este joven se enamoró del bandoneón. La primera actuación de “Los hermanitos Nuñez” como dúo de bandoneón y guitarra fue en la “XIII Fiesta Nacional del Inmigrante”, donde fueron “Revelación 1992”. “Ese fue el puntapié inicial y donde dijimos vamos a encarar una carrera en esto”, afirmó “Chavo”. Así, comenzaron a estudiar música y a “buscar un camino, que empezó en el interior”, agregó el guitarrista. “Los hermanitos Nuñez” tocaron en peñas, festivales, fiestas patronales, bares, hasta que en 1997 se instalaron junto a su familia en esta capital, con el fin de seguir avanzando en sus estudios de música. “La madre, las hermanas y yo nos pusimos de acuerdo en apoyarlos y vinimos a vivir a Posadas. Ellos tuvieron la suerte de estudiar con un gran maestro como Ricardo Ojeda, en la Escuela SADAIC”, relató “Moncho”, el padre de Juan y Marcos, quien también es músico.“En esa época no había un sostén de esto y empezamos a tocar con mucha gente, a buscar otra salida para trabajar. Allí fue cuando acompañamos a René Barreras, salimos de gira por La Rioja, San Luis, Cosquín (Córdoba)”, recordó Marcos. “Trabajamos con Gringo Barreto, con él tocamos por primera vez en los teatros Roma y Cátulo Castillo de Buenos Aires”, acotó.Los hermanos Nuñez también trabajaron con músicos como: Jorge Fiorio, Fausto Rizzani, Fabián Meza, entre otros. Luego formaron un trío con su padre. “Acompañábamos a otros músicos pero siempre tuvimos nuestro proyecto aparte como dúo”, dijo Marcos.Con la música por el mundoEn 1999, recomendados por el maestro Ricardo Ojeda, Juan y Marcos acompañaron a la Compañía Argentina de Danzas (Santa Fe) en una gira artística por China, Australia y Nueva Zelanda. Allí, ante la dificultad de desconocer el idioma, percibieron que “lo importante era cómo la gente recibía la música, todo el mundo estaba conectado con nuestra música y era tremendo sentir eso. La música es como un idioma universal”, manifestó Juan. En 2002, en una actuación que Los hermanos Nuñez realizaron en la Fiesta de la Yerba en Apóstoles, fueron invitados por el Chango Spasiuk a tocar en el escenario. Meses después, lo estaban acompañando en giras por el país y por el mundo. “Tenemos que agradecerle al Chango, porque nos puso en un lugar, donde hasta allí no habíamos tenido oportunidad de estar, de vivir experiencias nuevas, de viajar y conocer otras culturas, de hacernos conocer más el ambiente. El Chango fue muy importante en nuestras vidas y estamos muy agradecidos. También nos dio lugar para seguir con lo nuestro”, coincidieron Juan y Marcos. Paralelamente, los jóvenes siguieron sembrando su camino como dúo y en enero de este año recibieron el “Premio Consagración” en el 38 º Festival Nacional de la Música del Litoral. Nueva formación Juan  y Marcos Nuñez conocieron a “Chacho” Ruiz Guiñazú trabajando junto al Chango Spasiuk. En estos últimos años construyeron una gran amistad y hace algún tiempo comenzaron a forjar el sueño de llevar adelante un proyecto propio. El mismo se concretó un par de meses atrás dando lugar  la nueva formación “Los Nuñez con Ruiz Guiñazú”, luego se sumó el bajista Hernán Prado, “el cuarto hombre”, como lo llama Juan. El esfuerzo, la perseverancia y la  pasión de estos jóvenes, sumados  a la brillante participación de otros músicos, al trabajo de la Productora de la Tierra y del sello “Los años Luz”, hicieron posible la concreción del primer disco.El trabajo debut de “Los Nuñez con Ruiz Guiñazú” consta de once temas, dos bonus tracks que grabaron junto a La Korda Ensamble. También participaron: el guitarrista Horacio Castillo, el bajista Guillermo Ibarra, el contrabajista Juan Pablo Navarro y el ingeniero de sonido Amilcar Gilabert. “Paisaje”, es uno de los temas del dis
co y está dedicado al maestro Ricardo Ojeda “como reconocimiento a todo lo que nos enseñó”, resaltaron. El video clip y las fotos los hicieron Guillermo Rovira y Axel Monsú, respectivamente, de la Productora de la Tierra. “Este disco suena muy personal, más allá que tenga composiciones de otros autores”, dijo Chavo y Juan agregó que “lo llamamos ‘Tierra de agua’  porque la provincia está sobre el acuífero guaraní, el agua es vital para el ser humano y simboliza la pureza y la tierra es de donde venimos. Este trabajo saldrá para todo el país y se está yendo afuera. Queremos mostrar la riqueza natural de donde venimos”.Padre, músico y amigoBasta con intercambiar algunas palabras con el músico Juan Ramón “Moncho” Nuñez, padre de Juan y Marcos, para percibir lo feliz que está con el nuevo camino que están emprendiendo sus hijos. Desde siempre, Moncho fue el que apuntaló a sus hijos en la carrera artística. El también participó del disco, ejecutando la verdulera y los acompañará en el Montoya. “La música requiere mucho tiempo, dedicación exclusiva, perseverancia y ellos lo tuvieron, deseo que Dios los ilumine, continúen en lo que les gusta hacer y que puedan seguir viviendo de eso. El disco irá al exterior. Creería que Dios va a estar de parte de Los Nuñez”.“Tierra de agua” es una meta alcanzada que ya se ha convertido en el pasaporte hacia un nuevo sueño: llevar la música de Misiones por el país y el mundo. Con seguridad también concretarán ese deseo, porque no hay dudas: “Los Nuñez con Ruiz Guiñazú” cada día tocan mejor.