Posadas castigada por un furioso temporal de agua, granizo y viento

Las ráfagas alcanzaron los 146 KM

13/10/2007 00:00

POSADAS. Un “meso” ciclón (ciclón de mediana intensidad) de vientos huracanados, que alcanzaron los 146 kilómetros por hora, granizos de cinco centímetros de diámetro y lluvia torrencial, dejó en la madrugada de ayer a más de seis mil personas sin vivienda,  afectando principalmente la zona Sur de Posadas, además de Garupá, Encarnación y las ciudades correntinas de Ituzaingó y Santo Tomé, entre otros puntos de Misiones, Corrientes y Paraguay. El meteoro dejó  sin luz a la mitad de la ciudad, por la caída de postes conductores de electricidad, además de múltiples cortocircuitos por las voladuras de techos de chapas de cinc que quedaron atrapadas en los cables, lo que agravó aún más la situación. Fue evidente en las primeras horas de la emergencia la falta de asistencia de los organismos del Estado, que no reaccionaron ante el  imprevisto fenómeno. Ni Defensa Civil, que estaba de paro, ni las cuadrillas municipales o los servicios de asistencia sanitaria se acercaron hasta los barrios más afectados hasta avanzada la tarde, casi doce horas después de desatado el temporal. El barrio Aeroclub, ocupado por unas cuatro mil personas fue literalmente devastado. El viento aplastó las precarias viviendas desde los cimientos. Familias enteras en estado de shock pedían ayuda desesperadamente, mientras ningún organismo oficial se acercaba hasta el epicentro del desastre, mientras decenas de policías sólo estaban ocupadas en recuperar las instalaciones de un galpón destruido de esa fuerza. Las paredes destruidas de las viviendas y las chapas desparramadas daban cuenta de la crueldad del temporal que azotó el sector Sur de la ciudad. Mobiliario destrozado, camas, colchones y ropa mojada graficaron la desesperación de los vecinos.EL BARRIO AEROCLUB LLEVO LA PEOR PARTEVarios heridos y contusos Si bien los fuertes vientos y la terrible granizada afectaron gran parte de la ciudad, los barrios ubicados en la zona Sur fueron los que reportaron graves daños materiales e incluso personas con contusiones, cortes y heridas. El barrio Aeroclub, junto a San Lucas, San Marcos, Cruz del Sur e Itaembé Miní, llevó la peor parte. Las casas ubicadas en los terrenos altos de la zona de la pista de aterrizaje del Aeroclub fueron destrozadas por completo. Sólo algunas estructuras quedaron en pie y las chapas retorcidas como papeles metalizados fueron esparcidas por varias chacras a la redonda. Sin nada y a la espera de la ayuda oficial las familias comenzaron las tareas de reconstrucción de sus viviendas con lo poco que les quedaba y bajo la lluvia se organizaron con la ayuda de particulares. En el barrio San Lucas, el viento también causó estragos. Más de diez casas perdieron por completo sus techos de chapa y otras tantas sufrieron derrumbe de paredes luego del impacto de algunos árboles caídos. Similar situación vivieron los vecinos del barrio San Marcos y los Alamos. Peligro en la calle Sobre la ruta 213, los añosos ejemplares de eucaliptos, arrancados de raíz, tiraron por completo el tendido eléctrico y de telefonía ubicado en la entrada del barrio Jardín. Esto provocó inconvenientes de circulación vehicular y el corte de los servicios para todo el populoso sector.  Desde muy temprano y hasta casi el mediodía los vecinos reclamaban la presencia de las empresas para remover los cables tendidos sobre el asfalto. En el barrio Cruz del Sur, Claudia Mabel Báez sufrió cortes en la cara por el estallido de los vidrios de su vivienda. En tanto en el Barrio Aeroclub, Raúl Ríos tuvo contusiones en la espalda por los pesados granizos que soportó al intentar resguardar a su familia. También José Sena sufrió golpes en la espalda cuando intentaba cubrir su automóvil de las abultadas piedras. LOS VECINOS BLOQUEARON LA AVENIDA EVA PERON ANTE LA DEMORA DE LA LLEGADA DE AYUDACortes en Itaembé Miní y numerosos reclamos Indignados los vecinos del populoso barrio cortaron la avenida Eva Perón. Luego de soportar la voladura de techos de sus viviendas, el corte del suministro de energía eléctrica, teléfono y agua, salieron a las calles a pedir asistencia de los entes oficiales. Entorpeciendo el paso de los automovilistas en pleno mediodía,  se quejaron porque “nadie del Gobierno ni de la Municipalidad se acercó para ver qué necesitamos”.  Algunos manifestaron que “nos quedamos en la calle, con nuestros hijos a la intemperie y llamamos a los teléfonos de emergencia, Defensa Civil y el municipio y nadie nos respondió”. Anoche el piquete continuaba bloqueando el acceso del barrio y dejando incomunicados a los vecinos del complejo habitacional. El servicio de transporte urbano tuvo que modificar sus recorridos y las personas que debían trasladarse hacia el centro caminaron varias cuadras, bajo la lluvia, para conseguir vehículos. Con cubiertas y carteles los vecinos  pidieron asistencia sanitaria, alimentos, ropa, chapas y colchones. Luego de las 15, cuando mermó la lluvia, los vecinos se organizaron para comenzar la reconstrucción de los techos de sus viviendas. Con cartones y elementos improvisados repararon varias casas del sector central del barrio. En tanto exigieron asistencia del Estado y amenazaron con volver a cortar la avenida en los próximos días. Tras fallidos intentos, se indicó que el personal de la Dirección de Defensa Civil se encontraba de paro, por lo que no se acercaría a los sectores afectados. Por la tarde el Ministerio de Bienestar Social informó que se estaba brindando “toda la ayuda necesaria” a los sectores damnificados.Se desplomó el muro lateral del céntrico Club UniónLas ráfagas ciclónicas también afectaron seriamente el muro perimetral del céntrico Club Unión, ubicado en la esquina de San Lorenzo y Belgrano de esta ciudad. La estructura de ladrillos y cemento, de más de diez metros de largo, por tres de alto sucumbió ante el fuerte viento que se registró durante la madrugada de ayer. Los escombros quedaron esparcidos sobre la vereda y buena parte de la cancha de básquet del complejo deportivo. En el centro, también una veintena de árboles caídos provocó un verdadero caos. Un ejemplar de lapacho, de más de cuatro metros de altura, fue arrancado de raíz en la vereda del Instituto del Deporte, ubicado sobre calle Córdoba , a metros de calle Jujuy.   A la vez también añosos árboles de la avenida Roque Sáenz Peña sufrieron la rotura de ramas que se esparcieron sobre la cinta asfáltica. En el microcentro los servicios de luz, teléfono y agua también sufrieron prolongados cortes e incluso el servicio de televisión por cable fue suspendido por un largo período de tiempo. La caída de más de 176 milímetros de agua, en tan sólo doce horas, ocasion&oa
cute; el anegamiento temporario de varias calles y las rejillas tapadas, en las esquinas, dificultaron el escurrimiento en diversos puntos de la ciudad.Los inconvenientes se multiplicaron durante la jornada de ayer y   los restos de ramas caídas todavía permanecían en las calles de la ciudad.  Dos personas permanecían internadas tras el temporal Una madre y su pequeño hijo sufrieron lesiones de consideración al desplomarse su casa a raíz de la caída de un árbol en el barrio Aeroclub. Las víctimas fueron identificadas por la policía como Claudia Claro y su hijo, Angel, de un año y tres meses. La mujer -madre de otros dos niños- experimentó politraumatismos, fractura del brazo derecho y se encuentra internada en traumatología del hospital Madariaga. El niño, en tanto, recibió un fuerte golpe en el tendón de la sonrisa y en el oído y permanece internado en estado reservado. En el barrio Cruz del Sur, Mabel Báez (21), sufrió un corte en la frente por la caída de una rama que rompió los vidrios de su vivienda. La herida fue suturada y la mujer fue dada de alta.Según trascendió, en zona de la Comisaría Novena, hubo al menos 60 familias que hicieron trámites y exposiciones por daños ocasionados por el temporal, aunque calculan que llegarán a 200. En la Comisaría Octava unas 50 personas realizan trámites por el mismo motivo, al igual que en la Comisaría Undécima.A estas cifras se sumaron los golpes por granizos que registraron dos vecinos del barrio Aeroclub y San Lucas respectivamente. Raúl Ríos y José Sena sufrieron contusiones importantes en la espalda al intentar resguardar su bienes y familiares durante el temporal. Ambos, con las espaldas moretoneadas y sin asistencia médica,  continuaron las tareas de rescate de las viviendas de los sectores más afectados por el mesociclón.