“Los suicidios tienen que ver con la pÁ?©rdida del sentido de la vida”

MARIA VICTORIA PUERTAS del emipa

11/10/2007 00:00

<p align="justify">POSADAS. La monja española María Victoria Puertas pertenece al Equipo de Misiones de Pastoral Aborigen (EMIPA) y desde hace casi dos décadas trabaja con distintas comunidades aborígenes de la provincia, específicamente en áreas relacionadas a la capacitación jurídica y a la recuperación de tierras para las comunidades mbya. </p><p align="justify">“Mariví”, como llaman a la religiosa, es además una de las referentes blancas más queridas y respetadas por los aborígenes de las diversas aldeas en las que suele desempeñarse. Actualmente, Puertas vive en San Vicente, desde donde atendió la requisitoria de PRIMERA EDICION, que salió en busca de sus opiniones acerca de una serie de cuestiones que hacen al universo actual de las comunidades mbya de Misiones, que se vio conmocionado por el reciente suicidio de dos jóvenes en la aldea Fortín Mbororé.</p><p align="justify">¿Qué lectura hace de los suicidios en Fortín Mbororé?De lo que conozco, en lo que refiere a la cultura mbya guaraní, por el contacto con ellos y por varios estudios antropológicos que hemos hecho, no es nada común el tema de los suicidios. Es algo muy ajeno a esa cultura. </p><p align="justify">Hace unos diez años aproximadamente, se dieron unos casos similares en una aldea de Mato Grosso, en Brasil. En aquellas aldeas, las comunidades estaban sometidas a mucha presión, sobre todo a mucha presión cultural. </p><p align="justify">No tenían espacios para seguir desarrollando su propia cultura, lo cual produce una pérdida de sentido, y creo que en nuestra sociedad pasa lo mismo, donde los casos de suicidio muchas veces tienen que ver con la pérdida del sentido de la vida. Sospecho que los casos de Iguazú tienen algo parecido. </p><p align="justify">Yo desde hace mucho tiempo vengo diciendo que en estas aldeas como Fortín Mbororé, que están cerca de los pueblos, han perdido el monte de una forma terrible. Entonces es un cambio cultural tan drástico y repentino, de perder el monte, de sentirse en un área suburbana, de cambios de hábitos alimenticios, de sentir la injerencia de la cercanía con los blancos, con los gobiernos, los turistas, digo, todo eso en algún momento hace crack. Sobre todo en los jóvenes, que son los más vulnerables. Es el crack que nosotros también venimos sintiendo en nuestra cultura tecnológica avanzada, donde llega un momento en que los jóvenes pierden el sentido de la vida. </p><p align="justify">Y a los jóvenes guaraníes puede que les haya pasado eso de preguntarse ¿para qué vamos a vivir, si no somos ni aborígenes ni blancos, ni nada? </p><p align="justify">¿Qué debería hacerse para cambiar esta situación?Es difícil la situación en las aldeas. Tendrían que tener un acompañamiento, que accedan a una forma de vida sin presiones. Es difícil porque cambiar el hábito de vivir en el monte es duro. Ha habido mucho asistencialismo, mucha injerencia de mucha gente que opina sobre qué hay que hacer y también ha habido injerencia a través de las propias autoridades de las comunidades. Hace 20 años Mbororé era un lugar de monte, tranquilo, que pasó en muy poco tiempo a ser un barrio suburbano. </p><p align="justify">¿Cree que la Dirección de Asuntos Guaraníes es funcional a las comunidades mbya?En los distintos tiempos de estos últimos 20 años, no se ha hecho un esfuerzo para cambiar la situación. Se ha seguido pensando en que el indio es pobre, necesitado y que hay que hacer asistencialismo. </p><p align="justify">En los últimos tiempos se ha dicho “los caciques no son funcionales al Gobierno, así que hagamos una asociación de guías espirituales”, guaú (mentira) porque una que trabaja en las comunidades sabe que esos no son verdaderos representantes como se dice, pero a la sociedad le queda bien. No se ha tocado el tema de fondo, que es que las comunidades vienen reclamando desde hace mucho tiempo, que es el reconocimiento de sus tierras ancestrales ya. </p><p align="justify">¿Cuáles son las posibilidades reales de que los pueblos originarios recuperen estas tierras?La Constitución Nacional reconoce en 1994 a los pueblos indígenas y sus derechos a las tierras tradicionalmente ocupadas y a otras hábiles necesarias. Es bastante amplio el artículo 75 en su inciso 17. </p><p align="justify">En la provincia hemos trabajado con más de 45 representantes indígenas, para que fuera incluido dentro de la Constitución Provincial el Derecho Indígena. Eso fue en 2003, en Cámara de Diputados se aprueba un artículo para incluir los derechos indígenas. Se necesitaba una enmienda constitucional, que fue aprobada en la Cámara de Diputados por unanimidad. Y en 2005, en las elecciones de aquel año, tenía que haberse llamado a referéndum. El gobernador provincial tenía preparado otro referéndum posterior y no llamó a referéndum, por lo tanto, en la provincia hay un vacío legal en cuanto a la entrega de tierras a los indígenas.   </p><p align="justify">Ha habido unas entregas de algunos afluentes fiscales, de algunas hectáreas en algún momento, pero nunca se ha contemplado la necesidad de los verdaderos dueños de la tierra. Se necesita voluntad política para que ellos tengan esas tierras. Ahí se podría empezar a hablar de una recuperación. Pero ahora lo único que se hacen son paliativos alimentarios y de algún otro tipo que no generan cambios reales en las comunidades. Hay muchísimo para trabajar. </p><p align="justify">Algunos caciques se quejan por la presencia de iglesias directamente en las aldeas.Salvo algunos casos, los que somos católicos y trabajamos en las comunidades, no tenemos ninguna injerencia en el campo religioso. Nosotros respetamos la religión de los aborígenes y ellos lo saben. </p><p align="justify">Yo respeto sus creencias ancestrales con la misma convicción que respeto las mías. En Pozo Azul, y en otras varias aldeas se instalan iglesias que vienen vía Estados Unidos, son nuevas. Hay otras iglesias, por ejemplo, en Ruiz de Montoya, que trabajan con nuestra misma postura de no interferir en la religión. Es fundamental respetar la religión de los aborígenes. </p><p align="justify">Mariví</p><p align="justify">Mariví Puertas nació en Soria (España) en 1951. Estudió Teología y Trabajo Social. En 1979 arribó a Argentina tras una corta
estadía en Uruguay. Trabajó con comunidades wichi en la provincia de Formosa y en 1988 vino a vivir a Misiones, primero en el paraje Dos Hermanas (Bernardo de Irigoyen) y en 2003 arribó a San Vicente, donde vive en la actualidad. </p><p align="justify">Pertenece al Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), un grupo que desarrolla programas de defensa y desarrollo de los derechos indígenas en todo el país. La labor de Mariví Puertas en las aldeas mbya de la provincia, está vinculada a las áreas de capacitación jurídica y a la lucha por la recuperación de tierras.  </p>