El Iprodha pide polÁ?©micos requisitos

exige un codeudOR

11/10/2007 00:00

<p align="justify">POSADAS. El Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha) exige a todos los solicitantes de un crédito hipotecario, tanto para acceder a una casa o construir sobre terreno propio, que presenten un codeudor solvente, requisito que  ningún banco de plaza incluye.</p><p align="justify">Con ello torna inalcanzable para   una amplia franja de la población,  sobre todo de bajos recursos, el sueño de la casa propia, ya que a la dificultad de alcanzar el monto exigible del grupo familiar, debe sumar un codeudor con capacidad de pago, un obstáculo que se torna insalvable.</p><p align="justify">Tal el caso de una mujer -que habló con PRIMERA EDICION con reserva de su identidad- que resultó adjudicataria de una vivienda, tras pagar puntualmente sus cuotas durante más de un año, pero se encontró con la sorpresa de que no le dan la llave si no presenta previamente un “deudor solvente”.</p><p align="justify">La mujer, a cargo de su hogar, con  varios hijos, peregrinó buscando algún familiar, amigo, conocido, alguien que pudiera firmarle la garantía por 30 años, para que puedan darle la casa. Pero le pasaron dos cosas: o no llegaban al sueldo mínimo exigido al codeudor, de 700 pesos, o le decían francamente que  les parecía desmesurado comprometerse por tantos años a pagar, en caso de que ella no pueda hacerlo.</p><p align="justify">En su relato, recordó la alegría que sintió cuando fue notificada  que “conforme al sorteo de ubicación de fecha…, le corresponde la vivienda con número de orden según planilla de sorteo…” y agrega la identificación catastral. Presurosa se apersonó a la oficina del Iprodha y allí le notificaron que, previamente, debía presentar un codeudor solidario, caso contrario no podría acceder a la vivienda.</p><p align="justify">Ningún empleado atendió su razonamiento, ni le respondió una simple pregunta: ¿por qué razón exigen un codeudor si la vivienda está hipotecada hasta que termine de pagar el crédito? El requisito dice claramente que los solicitantes deben firmar una escritura de hipoteca en primer grado de privilegio a favor del Iprodha sobre el inmueble. También establece que “el incumplimiento por parte del titular del crédito de cualquiera de las obligaciones de la operación, dará lugar a su rescisión de pleno derecho parte del Instituto y a exigir la inmediata cancelación del crédito, con más un interés financiero del 10% anual sobre cada desembolso a partir de la fecha de su efectivización. La falta de cancelación de la deuda en el plazo establecido por el Instituto, dará lugar a la ejecución de la garantía, sin perjuicio de responder el deudor con sus demás bienes”.</p><p align="justify">En el Iprodha, al ser consultados sobre el tema, respondieron que no se puede dar el crédito, “sin la seguridad de que se puedan cobrar”. Explicaron que al titular del crédito sólo se le puede tomar el 20% del sueldo y por ello se exige el codeudor. En el caso de encontrar uno, le piden recibo de sueldo, de haberes jubilatorios, CBU, CUIT, CUIL, datos del cónyuge, datos laborales y en detalle toda la información patrimonial del codeudor.</p><p align="justify">El Iprodha es el único que pide codeudor. Los demás bancos de plaza no lo piden para los créditos hipotecarios, ya que la prenda es el bien a comprar. </p><p align="justify">Un requisito difícil</p><p align="justify">Se entiende que un crédito hipotecario toma como prenda la vivienda que se compra. Si no se paga el deudor debe afrontar el remate del inmueble. Este es el mecanismo de los créditos hipotecarios que hace años otorgan los bancos de plaza. Ni el Banco Hipotecario, ni el Nación, piden codeudores. Tampoco los bancos privados. </p><p align="justify">De este modo miles de familias accedieron a su vivienda. En cuotas, pero sabiendo que estaban hipotecadas hasta pagar la última cuota. Recién ahí podían festejar la casa propia. Si tanto cuesta acceder al techo propio, es harto difícil comprometer el bien, ya pago, para salir de garantes a terceros. </p><p align="justify"> En los últimos años las familias se protegieron aún más, declarando sus viviendas como “bien de familia”, lo que les impide poner el bien en garantía. En épocas tan difíciles, es casi imposible que una familia,  poseedora de su casa, que es lo único que tiene,  acceda a correr el riesgo de que le cobren una deuda ajena, que podría llegar al remate de su hogar. Y lo más grave aún es que  esa garantía debe ser por 30 años.  </p>