Reconocieron contrabando de tomates a la Argentina

Exportadores paraguayos

09/10/2007 00:00

POSADAS. Una reciente publicación del diario ABC Color de Paraguay dejó al descubierto una compleja red de contrabando de tomates a la Argentina. La situación se plantea mientras en este país se exige la intervención al Gobierno nacional para frenar la escalada de precios de este producto. En tanto  exportadores de tomates paraguayos reconocieron a periodistas del ABC Color que exportan de manera ilegal. “No necesitamos exportar con todos los papeleos y malestares que implica, porque los argentinos están viniendo hasta el mercado y se proveen de nuestras hortalizas. Después, ellos registran en su país nuestra producción como si fuera suya”, relataron. A la vez señalaron que los controles de Argentina a productos extranjeros son los más estrictos de la región, y que con la calidad de las verduras paraguayas sería imposible ingresar a ese mercado.Para ello -aseveraron- quienes transportan la carga deben pagar un “incentivo” a policías y agentes paraguayos encargados de controlar las cargas en el trayecto hasta la frontera.Una vez allí “los productores argentinos se encargan de registrar la producción como si ellos la hubiesen cultivado y cosechado”. “Consultamos a nuestros exportadores el costo que tendrían estos registros y respondieron que no tienen conocimiento, pero probablemente algo están pagando también allá, para facilitar”, cita el diario guaraní.  Con todo, el contrabando que acaba de quedar al descubierto repercute negativamente en el bolsillo de los consumidores paraguayos teniendo en cuenta que ese mercado queda desabastecido y los precios de los tomates llegan así a un pico histórico: trece mil guaraníes por kilo ($6,50 pesos aproximadamente). Sin embargo ese monto aún está muy por debajo del precio de venta en Argentina (entre ocho y catorce pesos por kilo).“La población paraguaya está resintiendo el bienestar de unos compatriotas, no sólo de los comerciantes mayoristas, sino también de los productores”, señala ABC Color, y agrega, “nuestros tomateros por fin están siendo retribuidos en todo su esfuerzo, ya que los argentinos están pagando hasta G. 5.000 por kilo  ($2,50) de la hortaliza, en finca, y normalmente sólo cuesta G. 1.000 ($0,50). Sin embargo, a las amas de casa les resulta mucho más económico comprar un kilo de costilla, algo totalmente inusual en el mercado. Según los vendedores, la demanda de tomates disminuyó considerablemente. Las autoridades no encuentran solución a los inconvenientes acarreados por el incremento de precio, pero los consumidores ya tomaron sus medidas: reemplazan la hortaliza por conservas o salsas artificiales”, concluye el informe.