Recrudecen las crÁ?­ticas contra el intendente Roa por falta de pago

denuncian extorsión a trabajadores

04/10/2007 00:00

POSADAS. El enfrentamiento entre el Concejo Deliberante de Garupá y el intendente Daniel Roa volvió a estallar tras un período en que se habían acercado posiciones. Ayer, las autoridades del Concejo denunciaron un atraso en el pago de los sueldos a los empleados de ese organismo de cuatro y seis meses, según sean los casos. En una nota firmada por la presidenta Elsa Alegre de Duré, y la secretaria Elsa Hilda Dutra, el Concejo Deliberante, afirma que Roa, quien es candidato a reelección por el Frente Para la Victoria, que postula a Pablo Tschirsch como candidato a la gobernación, “en un acto de soberbia y abuso de poder no deposita los sueldos del Honorable Concejo Deliberante, castigando  a este cuerpo por haber solicitado la rendición de cuentas de los años 2005, 2006 y 2007”.La nota sostiene además que el Tribunal de Cuentas informó a través de la sentencia 650/07 que se desaprobó la rendición del año 2004 por un faltante de tres millones seiscientos noventa y siete mil, trescientos siete pesos con dieciséis centavos (3.697.307,16) y una denuncia en la Fiscalía de Instrucción Penal Nº3, por parte de los fiscales comisionados por el Tribunal de Cuentas, los contadores Héctor Julio Viales, Dardo Garay y Darío Villalba”. Según la nota, los fiscales habrían entablado la denuncia tras verificar la contabilidad del municipio y cuando, luego de  leer el acta al intendente, “el mismo les manifestó que ‘si esto toma estado público, agarro un revólver y le pego un tiro a los tres’”. Para comprar votosElsa de Duré sostuvo en declaraciones a PRIMERA EDICION que el actual intendente “utiliza los sueldos que no está pagando para comprar votos, paga si trabajan para la campaña de Tschirsch y de él. Esto es inadmisible”. Hoy (por ayer) Roa le dijo a una empleada del Concejo que si abre el comando para la campaña iba a cobrar todos los sueldos atrasados. “A mí me duele que suceda esto.  Estamos ante una situación crítica de la democracia. Debería cumplir su función”, lamentó Duré, quien a su vez es candidata del Frente Renovador. De hecho, los enfrentamientos entre el polémico intendente, a quien se acusa de haber cometido una serie de irregularidades durante su gestión, y la presidenta del Concejo Deliberante, ex renovadora, se había apaciguado desde que Duré volvió al Frente Renovador, del que se había ido para sumarse al Frente de Todos.  Posteriormente, circularon fuertes versiones sobre que Roa dejaría las filas del Frente Para la Victoria y volvería también a la renovación, lo que no sucedió. Ayer, con la difusión de la dura misiva enviada por el Concejo al Departamento Ejecutivo comunal, las declaraciones también fuertes de Duré sobre una “virtual anarquía” y el reclamo por el no envío de los sueldos, el enfrentamiento ingresó en una nueva instancia.“Esto es una anarquía”“Ya agotamos todas las instancias de la vía legal, y no podemos seguir en este estado de anarquía”, enfatizó Duré. “El viernes sesionamos sin empleados administrativas porque están de paro. Acá se pierden los principios republicanos, en Garupá no existe la democracia”, recalcó. Asimismo, en la nota el Concejo Deliberante advierte que “ante estas irregularidades este cuerpo de representantes del pueblo no puede funcionar por no contar con los mínimos insumos para el normal desempeño administrativo”. Tras denunciar un “avasallamiento total del poder y advertir que en Garupá se perdió el derecho republicano”, los firmantes sostienen que lamentan tales hechos y  que “el causante sea un gobierno democrático y representante del Frente para la Victoria”. Interna oficialistaEl recrudecimiento de la guerra de acusaciones entre los dos sectores en que se dividió la renovación en Garupá, cabe señalar, pone en primer plano una grave irregularidad, la que no por repetida debe pasarse por alto: la definición de rencillas político partidarias dentro de las instituciones. Al no pagar los sueldos de los concejales, el controvertido intendente Roa parece estar presionando para obtener una adhesión a su reelección que, presuntamente, no estaría asegurada. Las idas y venidas de la presidenta del Concejo Deliberante, Elsa Duré, en este escenario, son una contraparte que tampoco agrega razonabilidad a este politizado conflicto comunal.