AmputÁ?³ un brazo a su mujer y quiso matarse

desenlace de una supuesta disputa pasion

03/10/2007 00:00

GARUHAPE-MI. Un hombre le amputó de un machetazo uno de los brazos a su concubina y luego intentó degollarse con la misma arma, según fuentes policiales. El horrendo y dramático episodio, que tendría ribetes pasionales, fue perpetrado ayer en una zona rural de esta localidad.La víctima fue identificada como Alicia Luján (34), madre de ocho hijos menores, en tanto que el presunto agresor fue identificado por los uniformados como Juan Arévalo (55), ambos de nacionalidad paraguaya y domiciliados, desde hace poco más de un año, en el poblado de San Miguel, en Garuhapé-Mí, añadió la misma fuente. De acuerdo a las averiguaciones preliminares de los investigadores, minutos antes de las 10 el supuesto autor del feroz ataque se habría enterado de una supuesta infidelidad de su mujer, por lo que se dirigió hasta la humilde morada donde reside su familia, situada en un predio donde funcionaba la laminadora Garumí. El irascible sujeto habría tomado un machete y agredió a su pareja, quien por instinto y por una reacción defensiva colocó su brazo frente a la filosa arma. Sin embargo, el machetazo le seccionó el brazo derecho, a la altura del antebrazo -debajo del codo-, y por si fuera poco, al continuar con su trayectoria, el arma le produjo una herida cortante en la región parietal frontal, ocasionándole una herida grave en la cabeza. La indefensa víctima quedó tendida en un charco de sangre, con una abundante hemorragia y presentando hipovolemia, conforme al parte médico oficial. Por su parte, el sospechoso de perpetrar el criminal ataque se alejó unos 300 metros de su casa e intentó quitarse la vida cortándose el cuello, produciéndose una lesión profunda que le interesó la tiroide y la tráquea, indicó el parte oficial. Conservaron el brazo en hielo Ambos heridos fueron evacuadas de inmediato al hospital más cercano, en estado desesperante. Los agentes que acudieron a la escena del hecho tomaron el brazo amputado y, tomando las precauciones del caso, lo acondicionaron para conservarlo en hielo, para un eventual implante. Anoche, los médicos intentaban salvarle la citada extremidad superior a la mujer, mientras que el presunto agresor de la misma era intervenido quirúrgicamente, en grave estado, con probabilidades de perder el habla. Los ocho hijos de la pareja involucrada, de entre 3 y 15 años, quedaron al cuidado de algunos de los vecinos.