“Hay que recuperar patrimonio, como lo hizo Evo en Bolivia”

ADOLFO PEREZ ESQUIVEL

03/10/2007 00:00

POSADAS. Una de las principales actividades comprendidas en la agitada agenda de Adolfo Pérez Esquivel durante su derrotero por Misiones, tuvo lugar el lunes en el aula magna de la Facultad de Humanidades, cuando el Premio Nobel de la Paz 1980 encabezó la presentación de la cátedra libre de Derechos Humanos y Educación para la Paz, que comenzará a dictarse el año próximo. En realidad, el lanzamiento de la cátedra fue casi una excusa para que el humanista bonaerense expusiera por espacio de casi dos horas – y ante la atenta mirada de un salón que se vio desbordado de público -acerca de diferentes temáticas (siempre ligadas a los conflictos en varias partes del mundo) que terminaron conformando un extenso recorrido por la visión política de uno de los intelectuales argentinos más influyentes en todo el mundo. A modo de presentación, el rector de la UNaM, Aldo Cabellero, se preguntó si “¿habrá algo más importante para la humanidad que los derechos humanos?”, “¿habrá alguien más indicado que Pérez Esquivel para enseñar esto?”. Después sí, el protagonista de la velada comenzó a hablar. “¿Para qué educamos?”“Esta es una vieja propuesta, la de que en esta facultad exista una cátedra de Cultura de Paz y de Derechos Humanos. Pero hablar de esto, implica  un eje fundamental para toda la disciplina y para la vida misma, no sólo para las disciplinas que se cursan en la universidad” manifestó Pérez Esquivel en un principio, aludiendo a la cátedra que en Humanidades de la UNaM comenzará a dictarse en marzo de 2008, aunque según informaron desde la institución, en noviembre del corriente año se desarrollará una mesa redonda sobre la cátedra. En los primeros minutos de su disertación, Pérez Esquivel se abocó a conceptualizar diversos aspectos vinculados a los elementos que dan nombre a la cátedra, y enfatizó en la necesidad de cuestionarse  “¿para qué educamos? Porque podemos educar para sacar muy buenos profesionales de una facultad, pero con mente de esclavos, y serán buenos esclavos para un sistema de dominación. Y el sistema los va a usar para seguir dominándolos. El objetivo central de la educación es generar conciencia crítica y valores de hombres y mujeres para la libertad”, afirmó. “Es el Estado quien viola los Derechos Humanos”“Los Derechos Humanos son valores indivisibles de la construcción democrática. Si se violan, las democracias se debilitan y dejan de ser democracias. ¿Quién viola los Derechos Humanos? Quien viola los Derechos Humanos es el Estado  Muchas veces la gente dice “hay asesinatos por todos lados y los organismos de derechos humanos no hacen nada”. Cuando hay asesinatos, asaltos, etc, son delitos que de acuerdo a las leyes vigentes deben ser sancionados” esgrimió Pérez Esquivel  durante un amplio segmento de su charla, en el que además se refirió a sus viajes a Berlín, Myanmar (ex Birmania), Irak, México, entre otros. Otra dirigencia“Hay que formar otra dirigencia política, otra forma de actuar para recuperar el patrimonio perdido, así como lo hizo Evo Morales en Bolivia. Necesitamos renaturalizar los recursos energéticos, que hoy no son nuestros. Se llevan todo. Las empresas mineras en el país, que contaminan y arrasan con todo, dejan sólo el 1,3% y encima subsidiado por el Estado” aseveró.Cuña Pirú Horas antes de su disertación, Pérez Esquivel estuvo en el Valle de Cuña Pirú, reunido con las comunidades aborígenes que reclaman la titularización de sus tierras, hoy en manos de la Universidad Nacional de La Plata. “Estuve hace poco con el presidente de la Universidad de la Plata. Cuando viajaron las comunidades a La Plata, los acompañé. A mi regreso a Buenos Aires voy a volver a reunirme con él de nuevo. Lo que le estamos reclamando es la restitución de las tierras como un hecho histórico, como una reparación. Las comunidades le han iniciado un juicio a la Universidad. Creo que el Consejo Superior de la Universidad, lo que tendría que hacer es restituirles las tierras”, aseguró. La fábula del cocinero“¿A ustedes les gustan los cuentos?” preguntó Adolfo Pérez Esquivel al público,  hacia el final de su disertación en Humanidades. Ante la abierta respuesta afirmativa de los oyentes, el orador aclaró que lo que estaba por relatar era una fábula que Eduardo Galeano -su amigo personal- había compartido con miles de personas en un acto que protagonizó en Ferrara (Italia), junto a él y al poeta nicaraguense Ernesto Cardenal“Eduardo contó que fue a un restaurante y mientras esperaba que llegue la camarera escuchó que el cocinero había convocado a una asamblea en la cocina, dónde estaban los patitos, las gallinitas, los cabritos y los conejos. “Los he convocado para preguntarles ¿con qué salsa quieren ser cocinados? Se hizo un silencio sepulcral. Una humilde gallinita dijo: Yo no quiero ser cocinada. El cocinero replicó “lo único que pueden elegir es con qué salsa quieren ser cocinados”. Aquí, Pérez Esquivel hizo una pausa y miró fijamente al auditorio, con complicidad. Dejó sin final la fábula de Galeano, pero a cambio les dijo a todos los que fueron a escucharlo a Humanidades: “nosotros podemos elegir con qué salsa queremos ser cocinados, o podemos pensar juntos, organizarnos juntos, y pensar como vamos a cocinar al cocinero”. La sala, acto seguido, estalló en aplausos. Maurice Closs, “enemigo de los bosques”POSADAS. Amplio espacio  en su disertación, dedicó Adolfo Pérez Esquivel a las cuestiones vinculadas al medio ambiente, en especial a la devastación de los bosques y selvas que todavía le quedan al país. En este sentido, el intelectual se refirió a la “vital importancia” de que se sancione la Ley de Bosques impulsada por el diputado Miguel Bonasso. “Hay muchos diputados y senadores que se niegan a firmar la limitación de la devastación de los bosques que nos quedan, entre ellos, gente de esta provincia, que debería estar preocupada en que esta ley se sancione” comentó Pérez Esquivel, en un comentario que cómo inmediata respuesta del público, tuvo un cúmulo de voces que le pedían que “dé nombres”.El pedido de la audiencia, no tardó en ser complacido. “Uno de los senadores que se oponen y ponen trabas a esta cuestión es el misionero Maurice Closs&amp
;rdquo;. Del candidato a la gobernación de Misiones por el Frente Renovador, Pérez Esquivel informó que “El senador Closs fue declarado por Greenpeace como enemigo de los bosques”. A la hora de referirse al desmonte en Misiones, Pérez Esquivel contó que “Hoy para llegar a las comunidades en Cuá Pirú, vimos sólo pinos, monocultivos. Es trágico. Han arrasado todo el sietamd de la naturaleza para privilegir el capital financiero por sobre el humano y la naturaleza”.