A tres semanas del desastre los afectados por el incendio siguen sin respuestas

dicen que es hora de reclamar respuestas

02/10/2007 00:00

<p align="justify">POSADAS. A tres semanas del incendio que convirtió en cenizas seis locales comerciales en la esquina de Mitre y San Lorenzo, los damnificados no recibieron respuesta de los organismos públicos competentes. </p><p align="justify">Un matrimonio, con tres pequeños hijitos, es propietario de la casa lindera a los locales siniestrados, en Mitre 1.942 y aún no pudo regresar a habitar su hogar. Silvana Zink y Ernesto Yedro sienten impotencia, porque nadie se hace cargo de  los daños materiales, pero también    psicológicos que les causó la tragedia, que se desató en la tarde del último domingo 9 de septiembre. </p><p align="justify">¿Quién responde por todo esto? Hace un mes estamos viviendo fuera de nuestro domicilio; la primera semana tras el incendio no pudimos ir a trabajar por la cantidad de trámites; esto nos generó un trastorno que no se lo deseo a ningún ciudadano”, confesó Silvana en diálogo con PRIMERA EDICION. </p><p align="justify">Su esposo, Ernesto Yedro, reflexiona a su lado: “es hora de que los ciudadanos empecemos a pedir respuestas. Lamentablemente nos fuimos acostumbrando a suplir las deficiencias del Estado; como no nos da más seguridad ponemos rejas, alarmas, etc. Ahora, como ciudadano, también me tengo que preocupar por los incendios. Voy a tener que poner una boca de incendio en la puerta de mi casa”, dijo y advirtió que las pocas que existen están distanciadas y no cubren una situación de emergencia. </p><p align="justify">“Como profesionales estamos al día con nuestros impuestos”, pero no hay respuesta al sufrimiento que siguen padeciendo: la Municipalidad no se hizo cargo de remover los escombros, que siguen esparcidos en la vereda; los restos taparon los desagues y tampoco apareció ningún responsable de la comuna; el olor a plástico quemado sigue suspendido en el aire. “No puedo traer a mis hijos de vuelta a casa; el ambiente es insalubre; no tenemos agua porque el tanque fue destruído por los bomberos, en su desesperación por aplacar las llamas”.</p><p align="justify">No obstante Yedro destacó la labor de los bomberos la fatídica tarde del 9 de septiembre. “Desde el punto de vista humano dieron lo mejor de sí. Todos vimos que no tenían la ropa adecuada, les faltaban máscaras, las mangueras no tenían presión…”.</p><p align="justify">Una angustia que no cesaSilvana recuerda con dolor la tarde de ese domingo 9 de septiembre, cuando el matrimonio estaba descansando en su casa con sus hijitos de cinco, tres y un año. A través del cuarto de los niños observó las primeras lenguas de fuego, llamó a los bomberos y puso a los pequeños en resguardo en una casa vecina. Llegó un camión de bomberos, pero a los pocos minutos se quedó sin agua. </p><p align="justify">El refuerzo tardó 20 minutos: fueron los más largos y dramáticos de su vida. El fuego comenzó a devorar los locales vecinos y los bomberos, sin agua, apelaron a lo que podían: pidieron baldes, mangueras, hasta los matafuegos de los autos; rompieron el tanque de agua de la casa de Silvana y Ernesto, pero las llamas se acrecentaron.  Llegó el momento de evacuar la casa y tampoco hubo protección policial. Manos rápidas robaron pertenencias de la casa, hasta que se improvisó un cordón con los vecinos para impedir saqueos. </p><p align="justify">La casa quedó con grietas, cedió la losa en el cuarto posterior de los niños debido al intenso calor del incendio, que se prolongó horas; se dañó la medianera y los árboles del jardín se quemaron.</p><p align="justify">El matrimonio tuvo que pedir a la Municipalidad que hiciera un peritaje, y todavía no tienen el resultado ni del realizado por los bomberos y la policía.  “Acá hay una cadena de responsabilidades”, explicó Yedro y se pregunta amargamente cual es la protección que tienen los ciudadanos ante una grave emergencia como la vivida.</p>