Bomberos voluntarios festejan con carencias

La institución se sostiene a pulmón

28/09/2007 00:00

POSADAS. Se cumplió ayer el quinto aniversario de la formación del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Campo Las Dolores. Con verdadera vocación de servicio, el comandante en jefe del cuerpo, Miguel Angel Galiotti, recordó los orígenes de la fuerza que fundó en 2002 después de cumplir veinte años de servicio en la agrupación de Bomberos Voluntarios de San Martín (Buenos Aires). Actualmente en Campo Las Dolores son ocho los bomberos voluntarios que integran el plantel. Están instalados sobre la calle Chacho Peñaloza y calle 67, en el populoso sector calificado por Galiotti como “un barrio muy grande”. Al ser consultado sobre las necesidades del cuerpo, su titular señaló que “nos faltan muchas cosas, principalmente combustible. Además, nuestro vehículo está en buen estado, pero es un modelo viejo”. Si bien en su parque cuentan con un carro hidrante con capacidad para 6.000 litros de agua y una cisterna de 2.500 litros con motobomba, estos equipos datan de 1960, lo que dificulta el trabajo y las misiones riesgosas. Así, recordó que el día del incendio que afectó varios comercios en la manzana de la avenida Mitre y calle San Lorenzo “no teníamos combustible, entonces pedimos a los patrulleros que nos trasladen para cumplir con nuestro deber y el jefe del cuerpo partió en bicicleta”, graficó. No obstante, muy orgulloso de su rol y recordando a todos los que colaboraron para la formación del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Campo Las Dolores, Galiotti señaló que “necesitamos que la gente no nos cierre la puerta cuando salimos a pedir socios protectores para poder mantener la institución, y también combustible, mejores herramientas, aspirantes a bomberos y cadetes, porque queremos refundar la escuela de bomberos”.“Tenemos claro que para ser un buen bombero se necesita tecnología, pero también entendemos que lo más importante es ser estudiosos de las estrategias de combate de siniestros”, concluyó.