Una dura goleada

TERCERA FECHA DEL torneo argentino b

23/09/2007 00:00

CORRIENTES (Especial). Un contundente triunfo obtuvo ayer Textil Mandiyú, como local, ante Guaraní Antonio Franco por 4 a 1, en el marco de la tercera fecha del Torneo Argentino B 07/08. Juan Pablo Suraci fue la gran figura del equipo correntino. Facturó por triplicado y fue siempre voluntarioso en un terreno que no le favoreció demasiado.Atrás quedó el “fantasma de Crucero”, que en la segunda fecha se quedó con los tres puntos como visitante. El conjunto “algodonero” fue en esta ocasión un claro dominador, ante un tibio Guaraní que no llevó peligro a la valla local.El primero de Textil llegó a los 17 minutos, cuando Matías Aspitia asistió a Suraci y éste, cara a cara con Regules, recibió una infracción de Tobías Albarracín que Sandoval sancionó penal. Suraci, lo ejecutó fuerte al medio y puso el 1 a 0.La pobre propuesta de los misioneros fue siempre esperar y tratar de salir rápido de contra. Sin embargo, por esas cosas del fútbol, Guaraní llegó a la igualdad. Troche envió un centro desde la franja izquierda y Ormos arremetió exigiendo a Senzacqua. De ese córner, Albarracín conectó un cabezazo abajo y facturó el empate parcial. Tanque lleno, de golesEn la segunda mitad, el Albo arrancó como una fiera hambrienta buscando el triunfo. Así, antes de los diez minutos ya consiguió su cometido. Tras un tiro libre, vinieron varios rebotes dentro del área y el tanque Suraci estuvo en el lugar indicado para marcar el 2 a 1. Después el andarivel izquierdo de los posadeños fue zona franca para Mandiyú. Juan Carlos Girón, a los 7 minutos, trazó otra diagonal de derecha a izquierda apilando defensores y entrando al área definió a un costado marcando el 3 a 1.Mandiyú era una tromba y parecía imparable. Suraci seguía con sed de goles. Encima, Guaraní ya no encontraba respuestas y se repetía en intrascendentes pelotazos.En tiempo de descuento, Bensi probó a Regules de tiro libre, cerca del vértice del área grande y de rebote, Juan Pablo Suraci, definió el partido con el cuarto tanto, tercero de su cuenta personal, en su inolvidable tarde.