La maldiciÁ?³n del Zonda

automovilismo

22/09/2007 00:00

POSADAS. Maldita coincidencia. Ayer, al inicio de los entrenamientos correspondientes a la novena fecha del Top Race V6, en el autódromo Eduardo Copello de San Juan, Rafael Morgenstern y Crispín Beitia protagonizaron una maniobra infortuna y terminaron los dos incrustados contra el mismo paredón que frenó a Carlitos Okulovich en el TC2000 hace algunos meses.Parece mentira, pero otra vez este peligroso escenario involucró a dos pilotos misioneros y dejó a uno sin posibilidad de seguir en competencia el fin de semana.  De todas maneras, según Morgenstern “se trató de una fatalidad con suerte y sólo debemos lamentar roturas del auto y ninguna consecuencia física”.El choque se produjo cuando Rafael Morgenstern venía lanzado en una vuelta rápida y Beitia salía desde boxes. En ese lugar hay una curva y contracurva (una S) que impidió la visibilidad por el retrovisor al Vasco y, cuando Rafa lo venía superando, se produjo el impacto entre los dos autos. “Yo salía de los boxes y hay una viborita. Allí me tiré hacia la izquierda porque no lo veo a Rafa. El venía lanzado y, tras pasar esa viborita, se produjo el toque cuando me está pasando. La rueda trasera de él se enganchó con la delantera de mi auto y los dos fuimos hacia el paredón. Es una lástima y, verdaderamente increíble que nos pase esto otra vez a dos misioneros. Creo que nadie tiene la culpa, fue una maniobra propia del automovilismo”, relató Beitia en diálogo con PRIMERA EDICION mientras observaba el trabajo de su equipo para tratar de seguir en competencia. Morgenstern, quien ya emprendió viaje hacia Misiones para trabajar en su auto, se mostró sentido por la situación, aunque aseguró que “fue una fatalidad con suerte”.El obereño vio el accidente como un descuido de Beitia.”Yo vengo a fondo, el sale de boxes y, como no me ve, se va abriendo hacia la izquierda. Entonces me enganchó el tren trasero con la rueda delantera izquierda de su auto. Fue una fatalidad con mucha suerte, porque yo venía a más de 200 kilómetros y él a 45. Es increíble que nos pase a nosotros. Es una lástima que él no haya mirado para atrás. Me pone mal que haya sido él, si hubiera sido otro lo hubiera podido putear (risas). Pero somos grandes amigos y está todo bien, ya pasó. Ahora trabajaremos con el equipo para tratar de terminar el auto lo antes posible porque tenemos muchos compromisos previos a Posadas, donde queremos ser protagonistas”, relató Morgenstern, ya instalado en el hotel, escuchando música y tratando de no pensar en el fin de semana.