Comerciante, su hijo y empleados fueron vÁ?­ctimas de un brutal asalto

Se trata de Hipólito Cortés

19/09/2007 00:00

POSADAS. El propietario de un comercio, su hijo y dos empleados fueron asaltados ayer al mediodía por al menos seis delincuentes armados que se llevaron alrededor de 25 mil pesos, una computadora portátil, varios teléfonos celulares y otros efectos personales. El hecho se produjo en un local de venta de filtros para vehículos ubicado sobre calle Salta casi Junín, propiedad del ex dirigente de la Federación Misionera de Automovilismo Deportivo (FeMAD), Hipólito Cortés (80). Los ladrones, con acento paraguayo, redujeron a Cortés, a dos empleados, a su hijo Carlos Martín y a un ocasional cliente, y antes de fugarse los dejaron encerrados en el negocio, llevándose el manojo de llaves. La banda llegó a Salta 124 alrededor de las 11.45 cuando el dueño se encontraba junto a los empleados Alberto Granada y Teresa Almada. El primero en ingresar apuntó al dueño y pidió la entrega del dinero, cargó el arma y con un ademán hizo que todos se encaminaran a la parte posterior del comercio donde fueron atados de manos y pies con sábanas y cordones. Enseguida, ingresaron otros cinco o seis.Granada fue amenazado con un arma de fuego de color plateado -presumiblemente una pistola -que portaba un hombre robusto, morocho, vestido con un buzo azul con capucha que sobresalía en el grupo junto a un joven de unos 23 años, morocho, con patillas, que manipulaba una 9 u 11.25 milímetros. En medio del asalto, el cliente Marciano Cantero ingresó al negocio a buscar mercaderías y también fue reducido. Tres hombres subieron al primer piso donde se encontraba Carlos Martín a quien también ataron de pies y manos e insistían que les entregue el dinero. Cuando el joven les dijo que no tenía, le manifestaron: “Entonces vamos a matar a tu viejo”. Fue allí cuando les facilitó un ahorro de quince mil pesos, que se agregaron a unos diez mil que anteriormente tomaron de la caja fuerte. También se apoderaron de una computadora portátil, una cámara fotográfica; 20 pesos de Almada; unos 380 pesos de Granada, y 600 pesos de Cantero, además de tres celulares Nokia 1100.En medio de la bronca Cortés consideró que los autores “estaban equivocados. Para mí que le dieron mal el dato. Demoraron mucho porque el que oficiaba de jefe tenía un celular que sonaba a cada rato, como si esperara una señal, lo que indicaba que estaban comandados por alguien que estaba afuera. Estaban nerviosos, excitados”.Manifestó que a su cliente “le pegaron un culatazo en la espalda porque él entró al negocio a buscar los repuestos y se encontró con el espectáculo”. Cuando se iban “me pidieron el manojo de llaves, cerraron el garage desde adentro y salieron por la puerta del negocio, la cierran y se llevan el manojo. Pasamos un momento muy terrible”, dijo, al tiempo que comentó que de todo lo que se llevaron “lo que más siento es el reloj de acero marca Rolex que tenía unos 50 años”.Cuando lograron salir afuera, un vecino les contó que un vehículo de color rojo con patente paraguaya estaba estacionado frente a su comercio por un tiempo bastante prolongado. Al cierre de la edición la policía trabajaba para dar con la banda de asaltantes y solicitó colaboración a sus pares paraguayos.