Con un sospechoso detenido, la investigación del homicidio de Jorge Marino Kraemer apunta ahora a -por lo menos- dos personas más, una de ellas está identificada y fue captada por cámaras de seguridad de la terminal de colectivos de Posadas, al día siguiente del crimen cometido en Itaembé Miní.La ceñida trama del asesinato habría comenzado a deshacerse luego de que los investigadores de la Dirección Homicidios de la Policía obtuvieran indicios y datos certeros del primer sospechoso, un policía federal retirado por discapacidad que fue atrapado el jueves por la noche sobre la ruta provincial 204 en Candelaria a bordo de una camioneta.Se trata de un misionero, nacido en Posadas y de 44 años, cuya Mitsubishi L-200 y un taxi Fiat Siena fueron también registrados entre las 15.25 y 16.30 del miércoles 19 de julio por varios sistemas de video vigilancia en inmediaciones de la casa de Kraemer en el barrio 17 de Octubre en la zona de Itaembé Miní.De acuerdo a fuentes de PRIMERA EDICIÓN, en la vivienda del aprehendido del barrio 5 de Abril de Candelaria, se secuestraron dos pistolas nueve milímetros encontradas en un cielorraso y en una habitación.Estas armas corresponden al mismo calibre de los dos disparos que recibió Kraemer. Uno detrás de la oreja izquierda y el restante en el pecho. Los plomos de ambas detonaciones son periciados y cotejados con las pistolas por la Dirección de Criminalística.Entre las presunciones de mayor peso obtenidas hasta el momento, se sostiene la de un crimen premeditado al detalle mínimo con el fin de un robo.Fuentes judiciales barajan que, al menos uno de los que participaron del homicidio, era conocido y de suma confianza con Kraemer. Esta relación facilitó el encuentro en la vivienda de calle 158 y que los victimarios ingresaran sin mediar uso de fuerza para cometer el ataque y robo.En cuanto a la peligrosidad de los prófugos, el que los pesquisas tienen identificado, se trata de un exconvicto por “robo calificado”.La planificación del hecho habría comprendido el lugar donde abandonar el flamante Renault Fluence GT de Kraemer, a poco más de cien metros (calles 120 y 65) de la terminal de colectivos el mismo miércoles y después que fuera ultimado el cambista de 38 años.El paso del Renault también fue captado saliendo de Itaembé Miní, minutos después del paso de la camioneta Mitsubishi y el taxi Fiat Siena.El sujeto que buscan ahora fue registrado el jueves por la noche en la terminal de ómnibus de Santa Catalina y Quaranta, un día después del asesinato y 24 horas antes que el cadáver fuera descubierto dentro de la vivienda en Itaembé Miní. Habría abordado un micro con rumbo a Capital Federal.Los pesquisas avanzaron también en detalles que corroboren la relación entre el taxi Fiat Siena del expolicía detenido, con la remisera propiedad de un hermano del cambista.Este vehículo prestaba, o habría formado parte de la flota de unidades de esta empresa posadeña.Celulares claveEl avance de esta sólida hipótesis se aceleraría de los estudios de las líneas de teléfonos celulares, tanto de la víctima como del ahora detenido. Por ejemplo, si se confirman registros de llamadas y mensajes entre ambos dispositivos y rebotes de antenas que ubiquen al sospechoso cerca de la víctima fatal el día y hora que se estableció el crimen.Al expolicía federal se le secuestró una suma de dinero en efectivo que no habría podido justificar con la verdulería que montó frente a su casa y con el ingreso del alquiler del taxi.Los datos relacionados apuntan a que a Kraemer le habrían robado alrededor de siete mil dólares. Y que para quitárselos lo habrían engañado con el presunto motivo de prestarlo o aprovecharon que los tenía fuera de la caja de seguridad de su vivienda.En cuanto al origen del dinero de Jorge Kraemer no se detectaron, hasta el momento, problemas que lo liguen con actividades criminales. Se lo conocía por realizar viajes periódicos a varias ciudades y localidades del interior en los que vendía moneda brasilera y estadounidense.Fue su novia y vecina de Itaembé Miní la última persona que lo habría visto con vida el miércoles 19 de julio antes del mediodía, cuando Kraemer le dijo que viajaría al interior pero regresaría para que cenaran juntos. De acuerdo a fuentes confiables, ese viaje no se realizó y en cambio, Kraemer habría caído en la trampa fatal, concertó el encuentro y lo mataron para robarle. Pasadas las 20.30 del viernes 21 de julio y tras las denuncias de búsqueda de paradero de su novia y de un hermano fue descubierto el cadáver frente a la puerta de la cocina, sin que nadie haya oído las detonaciones de bala.




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