Desde la Cámara se apostaba a lograr un convenio sanitariamente sustentable y económicamente sostenible, que no afecte el bolsillo de los jubilados, sin embargo desde el organismo se anunció la continuidad del contrato tal como el existente; eso sumado a que la Industria Farmacéutica, que no cumple con sus compromisos de pago, generando una deuda que se mide ya en miles de millones de pesos, condena a los comercios al ahogo financiero.“Esperamos que las autoridades nacionales y la Industria Farmacéutica, responsables ambos del convenio, den en el más breve plazo las respuestas que resultan necesarias para revertir el actual estado de cosas que llevó a esta decisión”, aseguraron desde la Cámara.





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