"Parece un servicio de domingo. Siguen castigando a la gente" aseguró Analía desde la Estación de Transferencia de Miguel Lanús que llegará tarde a su trabajo por tercera vez a la semana, perjudicada por la medida."Lamentablemente no hay nadie que haga valer nuestros derechos. Es una vergüenza dijo Miguel quien espera pacientemente por el colectivo que lo deje en el centro para llegar a una consulta médica. "No tenemos opción. No se pueden pagar 200 pesos para ir hasta el centro. Somos rehenes de los que hacen mal a la gente sin que el Estado se ocupe de sancionarlos" dijo Juan Pablo un estudiante de derecho que temprano intentó conseguir colectivo para llegar a su grupo de estudio en la etapa de finales de la facultad.





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