Hace poco menos de dos meses, Diego?César Ariel Toledo (40) fue noticia al ser <a href="http://www.primeraedicion.com.ar/nota/228844/ruta-de-la-droga-al-uruguay-toledo-y-czernecki-condenados-a-doce-ano.html">condenado a doce años de prisión como organizador de una banda que traficaba cocaína desde Misiones a Uruguay</a>. Este jueves, el mismo nombre volvió a sonar en los pasillos judiciales, pero esta vez después de que las autoridades detuvieran al sentenciado por violar la prisión domiciliaria a la que había accedido días después de aquel fallo.Pese al hermetismo del caso, PRIMERA?EDICIÓN?pudo confirmar que en horas del mediodía de ayer efectivos de la Delegación Posadas de la Policía Federal Argentina detuvieron en inmediaciones a su vivienda a Toledo, quien había accedido al beneficio del arresto domiciliario en virtud de cuestiones de salud.Según las fuentes, la detención se produjo luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de la capital provincial confirmara que el condenado había salido varias veces de su vivienda sin la correspondiente autorización judicial. Ante esta situación y la violación del beneficio, el alto órgano federal ordenó su inmediata detención en base al artículo 34 de la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad.En marzo pasado, la defensa de Toledo -conformada por Daniel Zanivan y Ramón Grinhauz- había recibido una negativa al pedido de prisión domiciliaria, después de argumentar que, el en ese momento imputado, padecía un cuadro de conjuntivitis por el que había sufrido graves daños en una córnea.Ante aquel requerimiento, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Posadas se apoyó en estudios médicos que determinaron que “si bien el medio carcelario no es el más adecuado en comparación con el ámbito familiar, no impide el tratamiento adecuado de la dolencia del interno, porque está siendo asistido por profesionales extramuros sin resultar necesario su alojamiento en un establecimiento hospitalario”.Sin embargo, semanas antes del debate oral, el Tribunal finalmente aceptó darle la prisión domicilaria, que fue suspendida preventivamente para la realización del juicio. La sentencia se conoció el viernes 2 de septiembre y Toledo fue condenado a 12 años, considerado autor del delito de “organizador de transporte de estupefacientes agravado”. Esa sentencia se basó en una investigación iniciada en noviembre de 2012, con la detención de un gendarme argentino en la localidad uruguaya de Canelones, cerca de Montevideo, a bordo de un automóvil repleto de cocaína.Siempre según el expediente, la investigación determinó que ese exuniformado tenía registrados ingresos y egresos del país con destino a Paraguay que coincidían en fecha y hora con Toledo y Christian Jorge Czernecki (40), el otro condenado como “cabecilla” de la banda.De acuerdo a los nueve meses de investigación que transcurrieron hasta agosto de 2013, Toledo alquilaba las camionetas que eran acondicionadas para cargar la droga y Czernecki las llevaba hasta Ciudad del Este y retornaba a Uruguay. En plena mañana del lunes 12 de agosto de 2013 fueron interceptados en la ruta nacional 105, cerca de Fachinal, un automóvil con Czernecki y otros dos ocupantes, y una Peugeot?Partner guiada por otro integrante de la banda en la que se incautaron 61 kilogramos de cocaína. Ese mismo día, pero a las 13.40,?Toledo fue arrestado cuando intentaba abandonar el país rumbo a Encarnación a través del puente internacional San Roque González de Santa Cruz.Toledo finalmente volvió tras las rejas por violar la prisión domiciliaria de la que gozaba hasta hace algunas horas, cuando no se cumplen aún dos meses de la fecha en la que fue condenado.




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