POSADAS. La estrategia de desprestigio hacia los líderes de la lucha docente impulsada desde el Gobierno no logró frenar las acciones de apoyo que los maestros y los profesores reciben desde las familias de sus alumnos y la sociedad. PRIMERA EDICIÓN compartió una hora con los educadores en el acampe de la plaza 9 de Julio y pudo observar cómo los vecinos acercan alimentos, agua y palabras de aliento. “Los que menos tienen son los que más se solidarizan con nosotros, la verdad es que nos emocionamos profundamente con algunos gestos… el otro día el señor que vende chipa frente a la Casa de Gobierno se acercó a felicitarnos por nuestra lucha y nos dijo que quería colaborar con 40 pesos, que era todo lo que tenía. Por supuesto que no le aceptamos el dinero, le explicamos que estamos reclamando para que sea nuestro patrón, el Consejo General de Educación (CGE), el que pague un sueldo digno a todos los docentes, no sólo a los profesores del Nivel Medio y Superior, a los que tienen mucha antigüedad y a los jerárquicos, sino también a los maestros de grado que son los que menos ganan en Misiones”, contaron ayer los docentes.Calma y perseverancia Pese a la minimización de la protesta y al intento de estigmatizar a los docentes en lucha como gente haragana que cobra más de 20 mil pesos y que elige parar para no ir a trabajar, los educadores se mantuvieron calmados. Dolidos, pero tranquilos, muestran sus recibos de sueldo a los que quieran conocer su verdad. “Tengo 18 años de antigüedad, soy maestra de grado y cobro de bolsillo 7 mil. Tengo tres hijos y soy el único sostén de mi familia”, contó una de las educadoras, Alicia. “¿Por qué el Gobierno sólo dio a conocer los recibos de sueldos de los dirigentes del Nivel Medio y Superior y no los que son maestros de grado, como Mariana Lescaffette, que sólo gana 5.400 pesos”, inquirieron. Desde el MPL, el FGD (Ameducab y Udnam) y Utem (organizaciones que encabezan la protesta), recordaron que el eje del reclamo siempre fue el sueldo de los que menos ganan: los maestros de grado. “El Gobierno puede decir cualquier cosa pero no puede negar la realidad: Misiones cobra el Artículo 9 porque está entre las siete provincias con salario docente más bajo del país”, remarcaron. Por eso, definen la protesta como “solidaria”, “los docentes estamos unidos, los que ganamos mejor y los que ganan menos que el salario mínimo, luchando para que los haberes se equiparen para arriba y el Gobierno reconozca que debe solucionar un problema estructural del salario docente a través de la modificación de la grilla docente”, advirtieron. Los más postergadosAdvirtieron además que la lucha no es sólo por el salario docente, sino por todos los trabajadores del sistema educativo, “no nos olvidemos de los porteros que, en casi todas las escuelas, están cumpliendo tareas que corresponderían a dos o tres personas y ganan una miseria. No debemos olvidar tampoco a las cocineras de las escuelas, que ni siquiera figuran como empleadas del CGE”, señalaron. Tras cinco semanas de protesta que incluyeron marchas, huelga de hambre, acampes, paros, cortes del puente y de rutas, los docentes se ven físicamente cansados, estresados pero con la voluntad íntegra. “Llegamos hasta acá y ninguno está dispuesto a volver al aula sin una respuesta de este Gobierno que, por ahora, ni siquiera quiere abrir el diálogo con nosotros. Por supuesto que añoramos volver con nuestros alumnos”, admitieron. Marchas Los docentes volvieron a movilizarse ayer en dos localidades. En Posadas, miles de educadores marcharon pasadas las 16 desde la plaza 9 de Julio hacia el Palacio Legislativo. Pasadas las 13, en Jardín América, los maestros de esa localidad, de Puerto Rico y Oberá también hicieron oír sus reclamos. “Creo que más que una cuestión económica, la actitud asumida por el Gobierno hacia los docentes en lucha pasa por una cuestión política: decidió sostener a capa y espada a Marilú Leverberg (dirigente de UDPM) que es su aliada política y que está más preocupada en armar sublemas que en defender los derechos de los trabajadores de la educación”, señaló Carlos Lescano del MPL. “El diálogo no es una concesión del Gobierno, es una obligación” POSADAS. El titular de Cáritas y párroco de la Sagrada Familia, Alberto Barros, ya inició las gestiones ante el Obispado de Posadas para posibilitar un espacio de diálogo entre docentes y el Gobierno. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN el sacerdote conocido y respetado por todos por su trabajo solidario y su sinceridad sin filtros, confirmó que “los docentes me preguntaron si a través de la Iglesia se podría generar una mediación con el Gobierno para hacer posible un espacio de diálogo. Evidentemente, creemos que ningún conflicto se soluciona sin diálogo entre las partes, se pueden poner de acuerdo en todo o parcialmente, pero es imposible llegar a eso sin diálogo. Por eso, recibimos el pedido de los docentes y por supuesto les aclaré que la mediación siempre supone el pedido de ambas partes. Le transmití este pedido al obispo Juan Rubén Martínez para que, quizás a través de un organismo como Justicia y Paz, podamos acercarnos al Gobierno para tratar de que acepten sentarse a dialogar con los maestros”. Mendigar diálogo Al ser consultado sobre el conflicto docente, el sacerdote admitió que “más allá de cualquier cuestión política que no me interesa en absoluto, lo que más me duele es la desvalorización de la educación y del docente. Esta desvalorización se da en algunos sectores de la sociedad pero se expresa de manera más fuerte en el Gobierno, que es el que debería garantizar una educación inclusiva y de calidad para todos; debería garantizar al docente en su formación, en su salario y en todo lo que implica que pueda trabajar bien”. A su entender, esta desvalorización forma parte de la falta de diálogo, “no entiendo porqué no hay diálogo, si es por soberbia, por egoísmo… no lo termino de entender porque ante cualquier conflicto lo más lógico es tratar de dialogar, eso no significa que una de las partes tiene toda la razón. Si el otro está con un problema y te pide dialogar, no me parece correcto responder ridiculizándolo, desvalorizándolo”.Además, según opinó “el diálogo no es una concesión graciosa o un regalo del Gobierno, sino una obligación moral que tiene el
Gobierno. Que los docentes estén pidiendo dialogar, como mendigando el diálogo, es realmente increíble y lamentable. Sinceramente, la desvalorización y la falta de diálogo son las dos cuestiones que más me afectan de esta situación. Ojalá podamos ayudar a mediar”. La protesta se trasladó a los domicilios de Galarza y Morales LezicaOBERÁ y POSADAS. Las declaraciones del vocero del gobernador, Eduardo Morales Lezica, cargando duro contra los maestros que se manifiestan desde hace varias semanas; y la firma de Alberto Galarza (coordinador del gabinete educativo del Consejo de Educación) para que se practiquen los descuentos a los huelguistas, provocaron escraches en los domicilios particulares de ambos funcionarios clossistas.En Oberá, alrededor de las 18.30 un grupo de docentes indignados se manifestó en una vivienda por calle Neuquén, con carteles dedicados al exdiputado Morales Lezica. En Posadas, la marcha que llegó a la Legislatura, hizo una parada en la casa de “Colita” Galarza.





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