POSADAS. El presidente de Marandú Comunicaciones Sociedad del Estado, Daniel Esperanza, salió ayer a defender a la firma y a negar que haya provocado daños irreparables en el sitio arqueológico de la Reducción Jesuítica de Corpus Cristhi, en la localidad homónima. Si bien reconoció que el incidente denunciado por los vecinos efectivamente existió, lo atribuyó a un “desliz involuntario de alguien que decidió bajar allí una máquina”. “Si hubo un daño a un muro (jesuítico), podría haber sido a uno que está a 10 cm a flor de tierra y no más de una o dos piedras que pudieran haberse caído solamente por el impulso de una máquina que tiene una trayectoria en ese lugar, un tramo que recorrió de 6,7 metros y un ancho de 3 metros porque la topadora tiene entre eje y eje un ancho de 2,60 metros aseguró Esperanza en declaraciones a Radio República, relativizando la incursión en el predio donde se resguarda el conjunto monumental protegido por leyes nacionales y provinciales debido a su alto valor como patrimonio histórico y cultural.Hace tres días, el ex intendente de Corpus y actual diputado provincial Ignacio “Pocho” Nemeth y otros referentes de renombre en la comunidad alertaron por los “daños irreparables” que se produjeron en parte de las reducciones donde se estaba llevando a cabo un trabajo de puesta en valor. Todos expresaron su impotencia por la aparente impericia de la empresa y la falta de controles de la comuna que terminaron afectando una tarea de delimitación de cuadrículas, demarcación de un futuro cercado y protección de algunas estructuras que están aflorando. Esperanza minimizó la gravedad del hecho y hasta descargó indirectamente la responsabilidad en el eslabón más débil -un empleado- al mismo tiempo que desacreditó las voces de alerta de profesionales y entendidos. “No es cierto que haya habido un daño de la magnitud que señalan. Es más, me animo a decir que no hubo daño. Lo que sí hubo es que se bajó una máquina en ese lugar, subió a un terraplén que está a un costado izquierdo de esa calle y antes de llegar al inicio de lo que sería el área protegida de la Reducción Jesuítica paró, luego retrocedió y salió. La red de fibra óptica provincial no tiene traza por ese lugar”, agregó. Después de insistir en la negativa de los daños, el responsable de la firma reiteró que a su entender, “no hay ningún daño que no sea reparable, esto debe quedar absolutamente claro. Si hubo un desliz, una imprudencia fue de alguien que pensó que ahí se podía bajar una máquina”. También señaló que “por donde pasa la fibra óptica no solamente hay reducciones jesuíticas, hay edificaciones y tendidos, pero todo se conversa con la intendencia y se buscan los mejores alternativas para sortearlas. De ninguna manera hubo intención y voluntad de afectar a una cuestión tan cara a los sentimientos de los misioneros”.Un pueblo en alertaEl pasado jueves, una máquina retroexcavadora ingresó dentro del predio de las ruinas y provocó daños en estructuras de más de cuatrocientos años, según advirtieron vecinos, el ex intendente Ignacio Nemeth, personal que trabajó en las tareas de rescate y la ingeniera en construcciones Miryam Krieger, quien había participado en el proceso de lograr un compromiso del Estado Provincial para la puesta en valor del conjunto monumental. Todos apuntaron a la comuna por la falta de controles y de gestión en la continuidad de las tareas de recuperación. La intendente Alicia Roffignac admitió el hecho, lo atribuyó a un “error” y aseguró que iba a convocar a expertos arqueólogos para evaluar la afectación.





Discussion about this post