POSADAS. Por tradición, el Día del Niño se celebra en Argentina el segundo domingo de agosto; pero este año, esa fecha especial dedicada enteramente a los más pequeños se celebrará el 16 de agosto, a pedido de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, por la veda comercial que imponen las elecciones nacionales del día 9, para elegir los candidatos políticos que competirán en octubre. Este año, los comerciantes del rubro manifiestan mucha más incertidumbre que en años anteriores y de hecho refieren transacciones muchos menores de las esperadas, con lo cual ahora temen que la veda sea un motivo de pérdida de ventas.Al parecer este pedido de la industria del juguete estaría fundamentado en la necesidad de revertir una debilidad del mercado, provocada por la alta inflación y la pérdida de vitalidad de la actividad productiva y comercial en general.“Si bien los habituales regalos para los niños se pueden comprar en días, o semanas previas, se sabe que en la Argentina actual no son pocas las familias que dejan estas compras para último momento”, explicó Lorena Cardozo, al frente de un emprendimiento de muebles y juguetes, exclusivo para pequeñitos. “Hace quince años me dedico al rubro niños y este no es el mejor momento para nuestro sector. Desde la Navidad pasada empezamos a notar que los clientes “especulan” con los precios y esperan hasta último momento, con lo cual la incertidumbre nos pone trabas. Como no nos queremos quedar con toda la mercadería nos atrevemos a una producción mayor; después nos pasa que a última hora vienen y se llevan hasta lo que no creíamos”, confesó la mujer. Para Cardozo, quien tiene su mayor vidriera en Facebook, este comportamiento es una peculiaridad que empezó a acentuarse en los últimos dos años, y ahora se manifiesta el mismo comportamiento.“Publicitamos sobre el hecho de realizar pedidos, porque así trabajamos los artesanos, a diferencia de las jugueterías, pero no hay caso. La gente espera hasta el último día”, insistió.Nilda Aguilera, otra artesana en muebles del Mercado Concentrador (box, con una línea infantil de mesitas, sillitas, baúles y tocadores) explicó a PRIMERA EDICIÓN que en estas semanas previas a la celebración de la fecha “abundan las consultas, pero la venta concreta llega a última hora, porque es como si al final decidieran no pasar la fecha sin agasajar a sus hijos con un regalito”, expresó. En este espacio del MCZ también se desenvuelven otros vendedores y fabricantes de juguetes de madera, quienes realizan muebles para niños, juguetes pequeños, juegos didácticos y mobiliarios de juego, quienes trabajan por pedidos, pero el comportamiento de los clientes, de “especular” los deja en ascuas hasta último momento, dijeron a este diario.“La gente ya no hace pedidos, pero desde el año pasado notamos que comienza agosto y se quedan enloquecidos para comprar lo que sea. Nos da la impresión de que no quieren gastar pero llegado el momento se deciden y te empiezan a pedir lo que tengas”, detalló Fanny, otra productora artesana consultada.




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