POSADAS. “No tenemos que pensar en cuánto tiempo tardan las adopciones, tenemos que pensar en cuánto tiempo le estamos privando a ese niño o esa niña de tener una familia”, afirmaba José Capdevila, destacado abogado de Bahía Blanca.En la actualidad, los procesos de adopción vienen demorando años y se espera que con el nuevo Código Civil, que entrará en vigencia en menos de diez días -el 1 de agosto-, estos períodos se acorten para bien de los niños que están creciendo en una rara incertidumbre en hogares convivenciales y llegan a la mayoría de edad sin haber conocido el afecto familiar.La de Jorge (44) y Juanjo (39) es una más de las cientos de familias inscriptas en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos que incluye a personas de todo el país. “Hace un año, tras completar todos los requisitos y tener la entrevista con la jueza, logramos que nos incorporaran al registro”, contó Jorge a PRIMERA EDICIÓN. Ambos comenzaron a soñar con la posibilidad de ser padres hace unos cuatro años, cuando llevaban más de diez de relación. Desde ese momento comenzaron a asesorarse con abogados y también con conocidos de la carrera de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Misiones, casa de estudios donde ambos trabajan. “Ahora estamos actualizando la inscripción, que es un trámite que se debe realizar cada año y es una manera de informar al Estado de que uno continúa con la intención de adoptar”, indicó. En este camino se han encontrado con quienes acompañaron y entendieron desde el primer momento su ilusión de ser padres y comprendieron que, tras toda una vida juntos, decidieran formalizar el vínculo y casarse en marzo de 2014. Pero también han tenido opiniones de las otras: “Nos preguntaron si estamos seguros, porque la sociedad en la que vivimos puede ser muy cruel, podrían discriminar a nuestros hijos, etcétera”. EsperanzadosActualmente el Código Civil establece que para que el niño pase a situación de adoptabilidad debe haber pasado un año de no haber sido visitado por ningún familiar en el hogar convivencial en el que se encuentre. Con esto, la sola visita de un tío lejano vuelve a cero este período y así pasan los años. El nuevo Código Civil llevaría el plazo a seis meses. También se reduce dos años el período de guarda, que actualmente es de tres. En ese plazo el niño convive con la familia adoptante, pero en caso de que el padre o madre biológicos aparezcan a reclamarlo, la demanda debe ser atendida por el juez y hay chances de que el niño vuelva con sus padres biológicos.Cabe señalar que en muchos casos este largo período de espera hace que muchas familias opten por elegir otros caminos, que en muchos casos son “ofrecidos” por los propios abogados. Se trata de contactarse con madres gestantes que no quieran criar a sus hijos.“Sabemos que existen estos procedimientos, pero no queremos acceder a ellos. A nuestro hijo queremos transmitirle valores, llegará un día en que tendré que contarle su historia, de dónde viene y no podría sentirme tranquilo, es por eso que somos respetuosos de la ley y seguimos esperanzados en que muy pronto podremos adoptar”, dijo Jorge.Cambiar la “estructura mental”Además de la renovación de la inscripción en el registro de adoptantes, este matrimonio visita los distintos hogares convivenciales de niños y adolescentes, algo que está permitido y es un derecho una vez que se está registrado. “Conocimos niños que han vivido situaciones muy complejas, mucha violencia, abusos, violaciones”, señaló Jorge. Hay hogares en los que el personal les ha abierto las puertas sin prejuicios, pero han visitado otros donde quienes los atienden les han dejado entrever algunos prejuicios relacionados con su condición sexual.Ocurre que, si bien las personas LGBT en los últimos años han logrado avances muy importantes en cuanto a sus derechos, como son la Ley de Identidad de Género y de Matrimonio Igualitario, el proceso de “cambiar la estructura mental de la sociedad” lleva muchos años. Así opinaron los abogados Nora Fariña y Carlos Fernández, quienes son docentes en la Universidad de la Cuenca del Plata y analizan los cambios en las adopciones a la luz del nuevo Código. Bajo la lupaNora Fariña y Carlos Fernández, abogados y docentes de Posadas, desarrollan un proyecto de investigación que será presentado en el tercer Congreso Internacional Construyendo identidades, en la Universidad Autónoma de Barcelona, en enero de 2016.“Analizamos los distintos fallos de adopciones en la región para entender cuáles son los fundamentos en los que se apoyan los jueces para admitir o negar peticiones en relación a las guardas de hecho y con fines de adopción”, señaló Fariña a PRIMERA EDICIÓN. En el nuevo Código Civil, que afirman que “es de avanzada”, analizan las facultades discrecionales que tienen los jueces, las lagunas y la “Justicia para ricos y Justicia para pobres”. Sobre este aspecto, indicaron que en las adopciones “el factor económico es un requisito que se repite en muchos fallos y termina excluyendo a las familias de bajos recursos del derecho a brindar afecto a un niño”.





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